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Irak exhuma una primera fosa en el bastión de minoría yazidí diezmada por el EI

Expertos forenses investigan el 15 de marzo de 2019 una fosa común de yazidíes asesinados por el grupo Estado Islámico en las proximidades de Kojo, en Irak afp_tickers
Este contenido fue publicado el 15 marzo 2019 - 11:25
(AFP)

Una primera fosa con los cuerpos de las víctimas del grupo Estado Islámico (EI) fue exhumada el viernes en Kojo, localidad yazidí del norte de Irak, en presencia de la nobel de la paz Nadia Murad, portavoz de esta minoría diezmada que reclama que se reconozcan los crímenes de los yihadistas.

La exhumación de los cuerpos de esta fosa permitirá encontrar elementos de identificación y arrojar luz sobre la suerte de cientos de habitantes de Kojo, en la región de Sinjar, asegura la ONU que investiga para establecer si estas masacres constituyen un genocidio.

La apertura de la fosa para exhumar los cuerpos y obtener elementos de identificación permitirá arrojar luz sobre la suerte de centenas de habitantes de Kojo, en la región de Sinjar, apuntó una fuente de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Se trata de un bastión para esta minoría de origen kurdo y que practica una religión preislámica, esotérica y monoteísta pero que carece de un libro sagrado.

Se estima en la región de Kojo centenas de hombres y mujeres fueron asesinados por yihadistas a partir de 2014. Es también la región de origen de Murad.

Esta joven de 25 años, ganadora del premio Nóbel de la paz de 2018 y ex esclava del grupo Estado Islámico, actúa junto a la abogada de derechos humanos Amal Clooney para hacer reconocer los crímenes cometidos por los yihadistas.

Durante su irrupción en la región a partir de 2014, cuando llegó a controlar un tercio del territorio de Irak, los yihadistas secuestraron alrededor de 700 mujeres y niños en la región de Kojo.

Las muchachas más jóvenes eran mantenidas como esclavas sexuales, al tiempo que los varones eran convertidos en niños soldados.

La apertura de las fosas marca un "momento muy importante" para toda la región, apuntó el jefe de la comisión investigadora de la ONU, el británico Karim Ahmad Khan. En opinión de Khan, el EI dejó a su paso unas 200 fosas que podrían contener hasta 12.000 cuerpos.

Apenas en la región de Sinjar "se han descubierto 73 fosas", recordó.

En la provincia de Nínive -donde están localizados Kojo y Mosul, el antiguo bastión iraquí del EI- hay hasta ahora 7.200 personas consideradas desaparecidas, y más de 3.000 de ellas son yazidíes.

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