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Un cartel de la campaña electoral del Sinn Féin, fotografiado en Belfast el 28 de febrero de 2017

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Irlanda del Norte celebra el jueves elecciones regionales precipitadas por un escándalo de corrupción que, unido al Brexit, amenaza con fracturar de nuevo esta región británica.

Las tensiones soterradas entre protestantes leales a Londres y católicos partidarios de unirse a Irlanda afloraron en enero, cuando el viceprimer ministro regional y figura de los segundos, Martin McGuinness, del Sinn Féin, abandonó el Gobierno de unidad con los primeros, asegurando que no podía seguir trabajando con la primera ministra, Arlene Foster, del Partido Unionista Democrático (DUP).

La dimisión precipitó la convocatoria de elecciones a la asamblea norirlandesa, un Parlamento semiautónomo que tiene competencias en sanidad, educación y economía local.

Si el Sinn Féin y el DUP no reconstruyen puentes tras los comicios, Londres podría suspender la autonomía y gobernar directamente la región.

En las elecciones regionales de mayo de 2016, el conservador y unionista DUP ganó 38 de los 108 escaños. El Sinn Féin, católico, socialista y republicano irlandés, se hizo con 28.

Los sondeos y los expertos pronostican que los comicios del jueves arrojarán unos resultados similares.

McGuinness renunció por el escándalo de un programa para promover la calefacción no contaminante que tuvo un sobrecoste de cientos de millones de libras y que había sido creado por Foster cuando era ministra de Economía regional.

- La fractura del Brexit -

Los Acuerdos de Viernes Santo de 1998 pusieron fin a 30 años de conflicto entre unionistas y republicanos en el que murieron unas 3.500 personas.

Pero a la animosidad histórica que resta entre las comunidades y sus partidos, hay que sumar ahora la fractura del Brexit.

El DUP apoyó la salida de Reino Unido de la Unión Europea, mientras que el Sinn Féin quería permanecer en el bloque. Los nacionalistas norirlandeses, como los escoceses, siempre vieron la UE como un contrapunto a Londres.

En un debate televisado el martes, Michelle O'Neill, que remplazó a McGuinness al frente del Sinn Féin, dijo que la postura pro-Brexit del DUP era "absolutamente repugnante".

"Creo que es decepcionante y desgraciado que el DUP adoptara una posición opuesta a la de la mayoría de la gente de aquí", dijo O'Neill, de 40 años, cuya irrupción en el panorama político supuso una novedad porque su carrera había transcurrido enteramente en tiempos de paz.

O'Neill se refería al 55% de los electores norirlandeses que apoyaron la permanencia en la UE, pero cuyo voto quedó diluido en el panorama nacional, donde el Brexit triunfó con el 52% a favor.

"El Brexit se introdujo rápidamente en la crisis política porque es un tema muy divisivo entre los unionistas y los nacionalistas (irlandeses)", dijo Jonathan Tonge, un profesor de ciencias políticas de la Universidad de Liverpool y autor de varios libros sobre la política norirlandesa.

"El Brexit es un desastre para Irlanda del Norte a muchos niveles", estimó Tonge.

"Lo peor sería el regreso de la frontera, que ofendería enormemente a los nacionalistas", aseguró.

Gracias a la pertenencia de Irlanda y Reino Unido a la UE, desapareció la frontera terrestre entre ambos países en la isla irlandesa, la que dividía Irlanda e Irlanda del Norte.

Es la única frontera terrestre británica con la UE, si no se tiene en cuenta Gibraltar y su estatuto especial de territorio británico de ultramar.

Los controles fronterizos en Irlanda devuelven imágenes del pasado violento y podrían amenazar el comercio.

Este miércoles, el secretario para Irlanda del Norte del Gobierno británico, James Brokenshire, viajará a Bruselas, donde la semana pasada el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, destacó la importancia del acuerdo de paz de 1998.

"Irlandeses y británicos trabajaron muy duro para conseguirlo y de ningún modo debería ponerse en peligro", dijo Juncker tras reunirse con el primer ministro irlandés, Enda Kenny.

George Mitchell, el antiguo senador estadounidense que medió en el acuerdo de paz, dijo a Sky News el domingo que la salida británica de la UE "reduce la perspectivas de aumentar la cooperación" entre Londres y Dublín.

AFP