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El primer ministro croata, Zoran Milanovic (dcha), hablando con el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, en Zagreb el 25 de noviembre de 2015

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El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, llegó este miércoles a Zagreb para participar en una cumbre de países de los Balcanes centrada en la crisis migratoria, muestra del interés de Washington por esta región de frágil estabilidad.

Los Balcanes occidentales -los Estados de la antigua Yugoslavia y Albania- arrastran un pasado cargado de conflictos que asolaron la región en los años '90.

Tensiones entre Estados vecinos o comunidades dentro de un mismo país surgen periódicamente, mientras que en lo que va de año esta región maneja como puede la llegada de cientos de miles de migrantes de Oriente Medio que la atraviesan en su ruta hacia El Dorado de Europa occidental.

La asistencia de Biden a esta conferencia organizada en Croacia ilustra la voluntad de Washington de reforzar su presencia en los Balcanes, donde Estados Unidos ha tenido un papel de talla en la solución de los conflictos que desgarraron Yugoslavia, estiman los analistas.

La cumbre está rodeada de estrictas medidas de seguridad, con 4.000 policías movilizados en la capital croata.

Después de centrar su atención en Oriente Medio y ceder los Balcanes a la Unión Europea, "Estados Unidos está de vuelta. Europa ha fracasado a la hora de resolver numerosas cuestiones" en la región, estima Lidija Cehulic-Vukadinovic, profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Zagreb.

- Balcanes "potencial polvorín" -

Biden y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, mantendrán entrevistas con los organizadores de esta cumbre, la presidenta croata Kolinda Grabar-Kitarovic y su homólogo esloveno Borut Pahor, también con sus invitados, los jefes de Estado de Albania, Bosnia, Kosovo, Macedonia, Montenegro y Serbia, acerca de los retos que afronta la región.

Y no faltan desafíos, sumados a la crisis migratoria y la amenaza que representa el terrorismo. Las relaciones interétnicas son frágiles, sobre todo en Bosnia, Macedonia y Kosovo, las amenazas de un auge de la influencia del islam radical aumentan en Bosnia, con una situación económica precaria y un alto índice de desempleo en toda la región, sobre todo entre los jóvenes.

"Los Balcanes siguen siendo un polvorín potencial", aseguraba Cehulic-Vukadinovic. "A la luz de las nuevas amenazas, Estados Unidos llega con el objetivo de evitar nuevas desestabilizaciones de la región", estimó.

La presidenta croata saludó la participación de Biden, que ilustra la voluntad de Estados Unidos de implicar de forma más activa en las discusiones sobre los peligros en Europa del sureste en materia de seguridad.

El objetivo de la cumbre será "estrechar la cooperación y la confianza mutua en un momento de mayores riesgos de seguridad", señaló por su parte Pahor.

Esta cumbre balcánica, la cuarta, se origina en una iniciativa lanzada en 2013 por Eslovenia y Croacia, los dos únicos países de la región miembros de la UE.

Las tres cumbres precedentes se celebraron en presencia respectivamente del presidente francés, François Hollande, después de la canciller alemana, Angela Merkel, y por último del presidente austríaco, Heinz Fischer.

AFP