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Unos israelíes partidarios de las colonias, en una casa en el asentamiento de Ofra, en la Cisjordania ocupada, el 28 de febrero de 2017, durante una operación de la policía israelí para evacuar estas casas

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Tres meses después de una histórica resolución del Consejo de Seguridad de la ONU condenando por primera vez los asentamientos israelíes, la medida ha cambiado poco la situación en el terreno y los expertos se preguntan si en algún momento cambiará.

La resolución 2334, aprobada en diciembre, no ha detenido la construcción de nuevos asentamientos. De hecho, los responsables israelíes anunciaron una serie de nuevos proyectos en las semanas posteriores a la votación.

La administración de Donald Trump apoya a Israel, que asegura estar siendo tratado injustamente por Naciones Unidas.

Algunos diplomáticos consideran la resolución como irrelevante, otros la ven incluso contraproducente. "Fue un arrebato que quedará en nada", afirma uno de ellos.

La votación se produjo aún bajo la administración Obama después de que Estados Unidos accediera a no vetarla, dando luz verde a la primera resolución del Consejo de Seguridad condenando la colonización israelí en territorios palestinos desde 1979.

El Gobierno israelí reaccionó con ferocidad, retirando embajadores de los países que promovieron la votación y amenazando con sanciones.

En paralelo, desde enero ha ido anunciando planes para construir 5.000 nuevos hogares en la Cisjordania ocupada y en Jerusalén este.

La semana pasada, Israel fue más allá e informó que construirá el primer asentamiento promovido por el propio Gobierno en más de un cuarto de siglo.

Por su parte, la nueva embajadora de EEUU ante la ONU, Nikki Haley, ha prometido un trato distinto a Israel en Naciones Unidas: "Se acabaron los días de insultos a Israel", anunció la semana pasada ante la Aipec, la mayor organización norteamericana a favor de Israel.

Los asentamientos en territorio ocupado palestino son ilegales según el derecho internacional, además de tratarse de uno de los principales obstáculos para la paz, al erosionar la solución de dos Estados, uno israelí y uno palestino, que durante años ha sido la base de las negociaciones.

- 'Demasiado tarde' -

Pese a haber prometido apoyo incondicional a Israel, Trump también ha llamado al Gobierno israelí a la moderación en materia de nuevas colonias, a la espera de que Washington defina su nueva postura y la forma de reactivar las conversaciones de paz palestino-israelíes.

Sin embargo, Robert Serry, coordinador especial del proceso de paz en Oriente Próximo hasta 2015, considera que la resolución nació muerta porque llegó demasiado tarde durante el mandato de Obama.

"Apoyo el contenido de la resolución", señala a la AFP. "Pero es un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando algo llega demasiado tarde".

Si la resolución no hubiera sido vetada por Washington en 2011, podría haber ejercido presión sobre Israel, insiste.

Reino Unido, por ejemplo, parece haber dado marcha atrás en los últimos tiempos. El país votó por la resolución, pero, en enero, se negó a apoyar un comunicado en la Conferencia sobre la paz en Oriente Próximo, celebrada en París.

"Si la 2334 simbolizó una especie de consenso internacional, lo que ocurrió en París fue exactamente lo contrario", afirma Nimrod Goren, responsable del Instituto israelí sobre Política Exterior Regional. "En lugar de suponer un nuevo punto de partida para una acción significativa o un acuerdo, la resolución fue un paso atrás", agrega.

El primer informe trimestral tras la resolución, presentado a finales de marzo por el actual enviado de la ONU en Oriente Próximo, Nickolay Mladenov, señala que "no ha habido avances" en la situación.

El nuevo secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ni siquiera presentó el informe, lo que podría significar, según Robert Serry, un intento de distanciarse, quizá por miedo a la pérdida de financiación, que ya ha anunciado Trump, si se sigue con las críticas a Israel.

Nathan Thrall del International Crisis Group ve el informe insuficiente, al no poner siquiera nombre y apellidos a los países que no están cumpliendo con la resolución, y se muestra tajante: "¿Podemos decir que, en el momento presente, la 2334 está siendo ignorada? La respuesta es sí".

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