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La fuente de la Cibeles, iluminada con los colores de la bandera arcoíris por el WorldPride, y el palacio del Ayuntamiento de Madrid, el pasado 28 de junio en la capital española

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Acompañados de 52 carrozas y bajo el lema "Viva la vida", cientos de miles de manifestantes participan este sábado en Madrid en la principal marcha mundial de reivindicación de los derechos de la comunidad LGTB.

A partir de las cinco de la tarde locales (15h GMT) arrancará la quinta edición de la "WorldPride Parade", tras la celebrada en Toronto en 2014 y antes de la prevista en Nueva York en 2019. Los organizadores y las autoridades esperan entre uno y dos millones de personas, en una ciudad que cuenta con tres millones de habitantes.

Comparativamente, el año pasado desfilaron en la marcha madrileña anual del orgullo entre 800.000 y 1,2 millones de personas, según sus convocantes.

"Es una manifestación política, reivindicativa, desde lo festivo, desde lo lúdico", dijo a la prensa el presidente de la federación LGTB española (FELGTB), Jesús Generelo.

La pancarta principal reivindicará los derechos de lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales en todo el mundo, mientras que otra abogará por la despatologización de los 'trans'.

España no derogó hasta 1979 la ley que consideraba a los homosexuales como individuos peligrosos y pasibles de penas de prisión. Pero, hace 12 años, el país causó sensación al legalizar los casamientos entre personas del mismo sexo.

Alemania no se unió hasta este viernes al club de los 20 países occidentales que han autorizado el matrimonio homosexual, pese a la oposición de la canciller, Angela Merkel, que votó en contra.

"En España tenemos muchas cosas conseguidas, pero en el resto del mundo hay países e incluso en nuestra propia España pequeños pueblos en los que hay que pelear y luchar", dijo a la AFP TV Jesús González, un fotógrafo español de 41 años.

Y es que las relaciones sexuales consentidas entre hombres adultos siguen siendo ilegales en 72 países, y las relaciones entre mujeres en 45, según la asociación internacional LGTBI (ILGA).

"La pena de muerte para los actos sexuales entre personas del mismo sexo puede aplicarse en ocho estados miembros de la ONU", recuerda el ILGA, que cita Irán, Arabia Saudí, Yemen, Sudán, Somalia, Nigeria y los territorios controlados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI) en el norte de Irak y en Siria.

Los organizadores llaman por ello a manifestarse en solidaridad con aquellos que no pueden hacerlo en condiciones normales, como es el caso en Rusia o Turquía.

El domingo pasado, por ejemplo, la policía dispersó con pelotas de goma a los alrededor de 40 manifestantes que fueron a la Gay Pride de Estambul, prohibida por las autoridades por "razones de seguridad".

- Polémica con las carrozas -

La marcha del orgullo atrae cada año a Madrid a una gran muchedumbre, en la que las 'drag queens' rivalizan con hombres musculados a base de horas de gimnasio.

No obstante, la mayoría de manifestantes buscan simplemente "que se normalice lo que es normal", tal y como resume Juan Carlos Alonso, del equipo organizador.

Una parte de la comunidad LGTB ha denunciado este año la presencia de carrozas patrocinadas por empresas multinacionales como Netflix, Ebay o Google.

Critican que el evento se haya mercantilizado de esta forma, y que el éxito del mismo se mida por los millones de euros que va a dejar en Madrid.

- Seguridad reforzada -

El cortejo partirá de la estación de tren de Atocha y pasará frente al Museo del Prado, para culminar en la plaza de Colón, en el centro de la capital española. Para evitar atentados, Madrid desplegará específicamente para la cita a unos 3.500 agentes, entre policías, bomberos y otros cuerpos.

Igualmente, las carrozas circularán dentro de un perímetro protegido, habrá un helicóptero sobrevolando la zona, se controlarán los cruces y se habilitará un carril para emergencias.

España se ha visto a salvo de la ola de atentados del grupo EI que desde 2015 golpeó ciudades como Londres, París, Bruselas o Berlín.

No obstante, Madrid vivió el 11 marzo de 2004 los atentados islamistas más sangrientos en suelo europeo, con 191 muertos en las explosiones en unos trenes de cercanías.

AFP