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Varios miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes toman posición en un local del barrio de Al Dawasa, en Mosul, el 13 de marzo de 2017, durante una ofensiva contra el grupo yihadista Estado Islámico en el sector occidental de la ciudad

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Las fuerzas iraquíes consolidaban este lunes sus posiciones cerca del casco viejo de Mosul, donde la batalla contra los yihadistas acorralados se anuncia como una de las más duras de la ofensiva con la que Bagdad y sus aliados buscan reconquistar la segunda ciudad de Irak.

Expulsar a los yihadistas de Mosul Oeste permitiría a las fuerzas iraquíes afianzar su control sobre la totalidad de esta ciudad del norte de Irak e infligir un severo revés al grupo yihadista Estado Islámico (EI), que perdería así su último gran bastión en el país.

Las fuerzas de Bagdad, apoyadas por la coalición internacional liderada por EEUU, tomaron en enero la parte oriental de esta ciudad para más tarde lanzar la ofensiva sobre el sector occidental. La batalla por esta ciudad había comenzado el 17 de octubre.

El domingo, los comandantes iraquíes anunciaron haber tomado un tercio de la parte oeste, y el enviado especial estadounidense de la coalición internacional, Brett McGurk, dijo que los yihadistas estaban arrinconados tras haber bloqueado todos los accesos.

Las fuerzas de élite antiterroristas iraquíes (CTS), la policía federal y las unidades de intervención rápida se acercan al casco viejo, un sector de calles angostas donde centenares de civiles están atrapados. Según el comandante de las operaciones conjuntas, las CTS retomaron este lunes el barrio Al Nafat.

Por su parte, las unidades de intervención y la policía federal quieren afianzar el control en las zonas cercanas a los límites del casco viejo, indicó el teniente general Raed Shaker Jawdat.

"Rastrean las zonas liberadas, como la de Bab al Tub, buscando trampas, minas y terroristas escondidos entre la población", agregó en un comunicado.

- "Todos van a morir" -

Los últimos días, las fuerzas iraquíes expulsaron a los yihadistas de varios barrios, entre ellos el sector en donde se encuentra la sede de la gobernación de la provincia de Nínive y el edificio del Banco Central, donde los yihadistas robaron millones de dólares en 2014 cuando conquistaron Mosul.

Mientras las CTS y las fuerzas de intervención avanzan hacia el corazón de la ciudad, el Ejército iraquí y las milicias paramilitares combaten a los yihadistas en el oeste.

Estas unidades lograron cortar la última carretera que permite salir de Mosul, arrinconando así a los yihadistas dentro de la ciudad.

"El (grupo yihadista) EI está rodeado. La noche pasada, la novena división del Ejército iraquí cortó la última ruta de escape de Mosul, cerca de Badush, al noroeste. Los combatientes (yihadistas) que siguen en Mosul morirán ahí", dijo Brett McGurk el domingo.

Responsables estadounidenses evaluaron recientemente en 2.500 el número de yihadistas en el oeste de Mosul y en la ciudad de Tal Afar, más al oeste y aún en manos del grupo EI.

Mosul fue conquistada por los yihadistas en junio de 2014, en una ofensiva relámpago que les permitió tomar el control de importantes regiones en el oeste y norte de Bagdad. Sin embargo, el grupo ha perdido el 60% de esos territorios desde entonces, según McGurk.

La resistencia yihadista en Mosul cede, pero los responsables militares advierten de que aún serán necesarios cruentos combates para lograr reconquistar la totalidad de la ciudad, en particular el casco viejo.

En la vecina Siria, los yihadistas del grupo EI también retroceden, en particular alrededor de Raqa, su principal bastión en el norte del país.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), los combates continúan entre los yihadistas y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS, alianza de combatientes kurdos y árabes apoyada por EEUU) en la orilla norte del Éufrates, en la provincia de Raqa.

Los yihadistas lanzaron un contraataque contra las FDS, que lograron cortar los principales ejes de comunicación de la ciudad con el exterior.

AFP