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Un modelo de un avión Bombardier CSeries, en Farnborough, Reino Unido, el 16 de julio de 2014

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El gobierno británico lamentó este martes la decisión de la administración Trump de imponer un arancel de 220% a un avión de la canadiense Bombardier fabricado en parte en Irlanda del Norte y lanzó un aviso a Boeing.

La primera ministra británica, Theresa May, se dijo "amargamente decepcionada" por una medida que podría costar puestos de trabajo en las fábricas que la canadiense Bombardier tiene en la provincia británica.

"Amargamente decepcionada con el veredicto inicial sobre Bombardier. El gobierno continuará trabajando con la empresa para proteger empleos vitales para Irlanda del Norte", escribió May en la red social Twitter en respuesta a la decisión del Departamento de Comercio del gobierno de Donald Trump sobre el avión CSeries de la empresa aeronáutica canadiense Bombardier.

La imposición del arancel se produce porque el fabricante estadounidense Boeing denunció que Bombardier se estaba beneficiando de ayudas públicas para fabricar la aeronave.

Por su parte, el ministro de Defensa británico Michael Fallon, de visita en Belfast, advirtió: "esta no es la conducta que esperamos de Boeing y podría realmente perjudicar nuestra relación en el futuro".

La protesta de Boeing llegó tras la compra por parte de la estadounidense Delta Airlines de 75 aviones CSeries que Bombardier había vendido por 19,6 millones de dólares cada uno, cuando, según la empresa estadounidense, su coste real de fabricación es de 33,2 millones.

Si Washington finalmente impone este arancel, que esta pendiente de una decisión final que se comunicará a mediados de diciembre, cada una de estas aeronaves tendría un precio de más de 60 millones de dólares.

Tanto Canadá como Gran Bretaña, donde partes de estos aviones fueron fabricadas, habían advertido de las consecuencias de adoptar semejante medida que amenaza ahora con tensar las relaciones con Washington.

El fallo amenaza a los casi 4.200 trabajadores de Bombardier en Irlanda del Norte, donde se fabrican varios componentes de la familia de los CSeries.

Además, la decisión recuerda a May la realidad del comercio internacional y es una advertencia a su promesa de alcanzar rápidamente acuerdos de libre comercio con países como Estados Unidos en cuanto el Reino Unido abandone la Unión Europea.

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AFP