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El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, presenta en Bruselas el 1 de marzo de 2017 un libro blanco sobre una posible futura reforma de la Unión

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Desde continuar como hasta ahora a una mayor unidad: el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, plantea cinco escenarios para una Unión Europea (UE) sin Reino Unido, que los mandatarios deberán empezar a debatir en una cumbre en Roma con motivo del 60º aniversario del proyecto comunitario.

A continuación, las diferentes opciones de Juncker sobre hacia dónde puede dirigirse una Unión Europea a 27 para 2025, tras la salida definitiva de Reino Unido prevista para mediados de 2019, si se cumplen los plazos.

- En la actual dirección -

El primer escenario vería a la UE continuar con sus políticas actuales y, especialmente, con la hoja de ruta establecida en Bratislava en septiembre, en virtud de la cual el nuevo impulso que los mandatarios quieren dar al bloque pasaría por reforzar la seguridad y la defensa exterior, así como por afianzar la recuperación económica.

"La unidad de la UE a 27 se mantiene, pero podría enfrentarse todavía en ocasiones a grandes discusiones", señala el libro blanco. Entre las posibles acciones, una mayor cooperación en materia militar, aunque limitada.

- Sólo el mercado único -

En esencia, un retorno al espíritu inicial de un proyecto europeo centrado en la cooperación económica en el ámbito del mercado único, ante la falta de voluntad común para trabajar unidos en áreas políticas como la migración, la seguridad y la defensa, suprimiendo a su paso algunas políticas en marcha.

"Los derechos de los ciudadanos derivados de la legislación de la UE [como la libre circulación dentro del bloque] podrían quedar restringidos con el tiempo", apunta el libro blanco. El aspecto positivo para Juncker sería que facilitaría la toma de decisiones.

- Varias velocidades -

La Europa "a varias velocidades" es una opción que parece haber ganado fuerza recientemente en los discursos de los líderes europeos y en virtud de la cual cada país podría escoger su margen de integración con sus socios, como ya ocurre con la zona euro (19 miembros de la UE) y el espacio de libre circulación Schengen (22).

En este escenario, los países que así lo deseen podrían avanzar hacia una mayor cooperación militar y en la lucha contra el terrorismo, así como en cuestiones económicas como la harmonización fiscal o asuntos sociales. ¿Inconvenientes? Los derechos de los ciudadanos dependerían del lugar en donde viven, señala el documento.

- Hacer menos, pero mejor -

Los 27 deben concentrar sus esfuerzos en aquellas áreas que definan como prioritarias, como la innovación tecnológica, el comercio, la seguridad o el control de las fronteras, dejando a cada Gobierno nacional competencias como el desarrollo regional o cuestiones del día a día de los ciudadanos, como la salud pública o el empleo.

"Una división más clara de las responsabilidades ayuda a los ciudadanos europeos a comprender mejor lo que se maneja" en la UE, aunque los 27 podrían "tener dificultades para acordar qué áreas deben priorizar", estima en el informe la Comisión Europea.

- Más unidos, más lejos -

En el último escenario planteado por Juncker, los países de la UE "deciden compartir más poder, recursos y toma de decisiones" en todos los ámbitos, tanto sobre la zona euro como en cuestiones de defensa, inmigración o energía, para "afrontar los retos" del día a día.

El libro blanco advierte, no obstante, del "riesgo de alienar partes de la sociedad que sienten que a la UE le falta legitimidad o acapara demasiados poderes en detrimento de las autoridades nacionales", un argumento ya utilizado por los partidos ultraderechistas en auge en Europa.

AFP