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Perfumes, aceites y flores decoran un restrato de Jesucristo durante una procesión de Viernes Santo en la iglesia de San Jorge de Mohalla, en el norte de Egipto, el 14 de abril de 2017

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Los coptos de Egipto celebran este sábado la misa de Pascua atenazados por el miedo y el dolor después de los recientes sangrientos atentados contra dos iglesias.

La Iglesia copta anunció que las celebraciones de Pascua se limitarían a una simple misa, "a la vista de las circunstancias actuales y en solidaridad con las familias de las víctimas".

El Gobierno egipcio instauró el lunes el estado de emergencia, al día siguiente de los dos atentados suicidas que causaron 45 muertos y fueron reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Para los coptos (cristianos de Egipto), la fiesta de Pascua es, junto con la Navidad, la fecha más importante de su calendario.

En El Cairo, el papa copto Teodoro II presidirá una misa en la catedral de San Marcos que comenzará este sábado por la noche.

Aquí y en otras iglesias los fieles se someterán a controles de las fuerzas de seguridad.

"No habrá adornos en las iglesias y las salas reservadas normalmente a los fieles que quieran felicitar la Pascua permanecerán cerradas", declaró a la AFP un responsable del patriarcado copto.

Los atentados del domingo de Ramos contra dos iglesias en "Tanta y Alejandría han provocado una fuerte conmoción, a todos en Egipto", afirma Bulos Halim, portavoz de la iglesia copta.

En vez de la tradicional felicitación de Pascua del domingo por la mañana, los fieles visitarán a las familias de las víctimas y a los heridos.

- 'Preocupación' -

"La alegría de la resurrección nos ayuda a superar el sentimiento de dolor", añadió Bulos Halim.

El EI ha amenazado con multiplicar los ataques contra la comunidad cristiana en Egipto.

Pero los fieles no se dejarán amilanar e irán a misa este sábado por la noche, afirma John, quien sin embargo se siente más seguro en El Cairo que en otras ciudades del país.

"Fuera de El Cairo, en un pueblo, por ejemplo, no querría que mi familia fuera (a misa) y estaría preocupado", explica a la AFP este hombre en una iglesia de la capital, relativamente segura.

En una de estas aldeas, concretamente en Kum el Lufy, en la provincia de Menia (sur), unos musulmanes atacaron el jueves a unos cristianos que intentaban celebrar un rito en un edificio abandonado, según la policía.

Este pueblo cuenta con varias mezquitas, pero los cristianos no están autorizados a construir ni una sola iglesia, asegura Ishak Ibrahim, un investigador de Egyptian Initiative for Personal Rights. "Es probable que tampoco puedan ir a rezar el sábado", vaticina.

"Existe un clima generalizado de persecución contra los coptos y desgraciadamente el Estado no aborda la causa del problema, aunque intenta evitar que la violencia se propague", lamenta.

Pese a este contexto, el Vaticano mantiene la visita del papa Francisco a Egipto para el 28 y 29 de abril.

Los coptos, que representan cerca de un 10% de los 92 millones de egipcios, han sido atacados varias veces durante los últimos meses. En diciembre, un suicida del EI se hizo saltar por los aires en una iglesia del Cairo, matando a 29 personas.

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