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El líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, asiste a un discurso del presidente chino en el Palacio de Westminster, en Londres, el 20 de octubre de 2015

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El líder del partido laborista británico, Jeremy Corbyn, dio libertad a sus diputados para votar sobre la propuesta de sumarse a los bombardeos en Siria, abriendo la puerta a la amplia mayoría que reclama el gobierno para dar el paso.

Pese a estar personalmente opuesto a los bombardeos, Corbyn decidió este lunes que no impondrá una consigna de voto, según su portavoz, lo que hubiera podido provocar una rebelión contra su incipiente liderazgo.

"Jeremy Corbyn recomendó dar libertad de voto y el 'gabinete en la sombra' estuvo de acuerdo", dijo su portavoz. El 'gabinete en la sombra' es el núcleo duro de la bancada laborista, y está integrado por los 27 diputados que ejercen de portavoces, según el tema.

La decisión de Corbyn será trasladada al resto de los 231 diputados laboristas este mismo lunes.

El portavoz del primer ministro conservador David Cameron insistió de nuevo este lunes en que el Reino Unido no iría a la guerra si "no hay una clara mayoría" del Parlamento a favor y, tras conocerse la decisión laborista, se supo que hará un anuncio en las próximas horas.

Se esperaba que Cameron convocara esta semana al Parlamento para votar si el Reino Unido se suma a la coalición internacional contra los yihadistas del Estado islámico, pero el calendario podría verse afectado porque Corbyn envió una carta a Cameron pidiéndole que permita dos días completos de debate sobre la propuesta.

"En un tema de decisiva importancia tiene que haber el tiempo necesario y adecuado para el debate en la cámara, y sólo dos días completos pueden garantizar que todos los miembros que quieran participar, puedan hacerlo", escribió.

- Irak y Blair en el recuerdo -

Las dudas sobre el liderazgo de Corbyn, más querido por los militantes que por sus compañeros parlamentarios, y los remordimientos por las guerras de Irak y Afganistán, han pesado en el debate en el primer partido de la oposición.

Las dos guerras costaron la vida a más de 600 soldados británicos y no hay prácticamente nadie que las defienda.

"El factor de Irak es enorme" en el ánimo de los parlamentarios laboristas, según Victoria Honeyman, experta en política exterior británica de la Universidad de Leeds.

"Les preocupa dar la impresión de que siguen el planteamiento 'blairista' de la guerra, que está desacreditado", añadió.

Eso explica que Cameron pasara el jueves varias horas respondiendo a preguntas de los diputados y tratando de tranquilizarlos al afirmar que la acción militar estaría acompañada de un gran esfuerzo para encontrar una solución diplomática a más de cuatro años de guerra civil en Siria.

- 'Trotskistas en el búnker' -

Corbyn dijo el domingo a la BBC que tenía el máximo poder para imponer una consigna de voto, pero su mano derecha, el portavoz de finanzas, John McDonnell, se pronunció a favor de dar libertad a los diputados.

El líder escribió a los parlamentarios laboristas explicándoles que no podía apoyar los bombardeos y alentó a los militantes laboristas a expresar su opinión, algo que provocó el enfado de algunos.

"¿Cómo puede ser que Jeremy Corbyn y su pequeño grupo de diminutos trotskistas del búnker piensen que tienen la única opinión posible sobre todos los temas?", dijo airado el diputado laborista John Spellar en la emisora de radio BBC.

"Si alguien debería dimitir después de este incidente, es Jeremy Corbyn", dijo otro legislador laborista, Paul Flynn, constatando las "terribles divisiones" en el partido, mientras que una tercera, Fiona Mactaggart, tildaba la situación de Corbyn de "insostenible".

AFP