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El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, le tiende la mando a su rival demócrata, Hillary Clinton, el 26 de septiembre de 2016 en la Universidad Hofstra en Hempstead, Nueva York

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Hacerlo mejor, concentrarse en el programa y pegarle más fuerte a Hillary Clinton. Esa es la hoja de ruta de Donald Trump, preparada por sus partidarios para el segundo debate presidencial del 9 de octubre, después de un desempeño considerado mediocre durante el primer duelo.

La mayoría de los comentaristas y analistas concuerda en que la candidata demócrata, Hillary Clinton, ganó el primer debate el lunes, que fue visto por 84 millones de telespectadores.

Trump se defiende y dice que él ganó, sin embargo hasta su más fervientes partidarios admiten que perdió y esperan que el multimillonario muestre otra cara durante el próximo debate en Saint-Louis (Misuri, centro).

"Creo que necesita tener más sentido común", señaló el miércoles Martha Killion, una excamarera jubilada, durante un mitin de campaña en Iowa (centro).

"No puedo creer que no haya podido contraatacar", agregó en alusión a los 90 minutos durante los cuales Hillary Clinton le dirigió varios ataques despiadados.

El periódico The New York Times informó de que sus asesores, conscientes de que el magnate inmobiliario perdió fuerza hacia el final del debate, planean prepararlo mejor esta vez: con respuestas cruciales, ciertos hechos en los que insistir y planes de contraataque.

Basándose en su "instinto natural" de polemista, como lo destacó su equipo de campaña, Trump preparó poco su primer debate.

Sus partidarios recomiendan que esta vez se concentre más en los asuntos políticos, afirme su posición como candidato del cambio y saque provecho de los puntos débiles de Clinton.

"Creo que estuvo bien, pero hay muchos otros temas que debería haber abordado", señaló Larry Storer un jubilado del vecino Nebraska.

- Kalashnikov y plegarias-

Trump no mencionó el pasado de Clinton. No habló de temas de defensa, inmigración ilegal, crisis de los refugiados, ni del ataque a Bengasi por el que la exsecretaria de Estado es acusada de no haber hecho lo suficiente para evitar el asalto contra el consulado estadounidense en 2012, en el que murieron cuatro personas, entre ellas el embajador.

"Quedó atrapado en varias ocasiones, odié presenciar eso", admitió la esposa de Storer, Carol, una jubilada que trabajó en una empresa de telefonía. "Pero también se defendió bien en algunos temas. Creo que si se mantiene concentrado y no cae en las trampas que le tienden estará bien", agregó.

Si bien se contuvo durante el primer debate, en los días siguientes Trump volvió al ataque y se refirió a su adversaria como "Hillary la crápula", como le gusta llamarla destacando lo que considera su "incompetencia", fracasos y el hecho de que esté corrompida.

E incluso aunque Trump no brilló el lunes, es difícil de saber hasta qué punto los debates influyen en los electores, especialmente en aquellos que están seguros de votar a favor del multimillonario republicano. Para muchos, la perspectiva de ver a Hillary Clinton en la Casa Blanca es por si solo un argumento suficiente para olvidar cualquier bajo rendimiento de su candidato en los debates.

"Aunque me apuntes con una Kalashnikov en la cabeza, nunca votaré por ese diablo, esa traidora que debería estar en prisión", señaló Cynthia McKinne sobre la exsecretaria de Estado.

Pero Trump "tiene ciertas expresiones faciales ... Que no sé cómo explicarlo, debería dejar de hacerlas, creo que a la gente le molesta y no lo hacen muy presidenciable", admitió.

Killion, la excamarera, cree que tiene el remedio adecuado: "Debemos orar, creo que ella lo enerva y la oración lo protegerá y le permitirá hacer un buen trabajo para el país".

Los dos candidatos se mantienen codo a codo según los últimos sondeos, con una ligera ventaja de Hillary Cinton. Pero en Iowa, Trump domina con el 42,8% de las intenciones de voto frente al 37,8% de la candidata demócrata, según el promedio de sondeos realizados por RealClearPolitics.

Los candidatos se enfrentarán nuevamente en los próximos debates del 9 y el 19 de octubre en Saint-Louis y Las Vegas (Nevada, oeste) respectivamente.

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AFP