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El exaspirante a la candidatura republicana Ben Carson (izq) habla durante un debate junto al precandidato Donald Trump, el 15 de diciembre de 2015 en Las Vegas (EEUU)

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Los aspirantes presidenciales republicanos de EEUU alineaban fuerzas este viernes para la jornada decisiva del próximo martes en Florida y Ohio, con el millonario Donald Trump en ventaja tras obtener el apoyo explícito de un exadversario: Ben Carson.

Para dos de los aspirantes republicanos aún en carrera -el senador Marco Rubio y el gobernador de Ohio, John Kasich- la jornada del martes representa un punto de inflexión en la carrera por la Casa Blanca y podrá marcar el fin de sus ilusiones.

En el caso de Trump, una victoria en Florida y Ohio lo pondrá, definitivamente, en un camino sobre rieles en dirección a la nominación republicana para las elecciones presidenciales de noviembre.

Este viernes, Trump presentó una nueva carta de triunfo en su avasalladora campaña: el apoyo explícito del neurocirujano y exaspirante presidencial Ben Carson, quien la semana pasada abandonó la carrera después de una campaña con más penas que glorias.

"Hemos enterrado el hacha de guerra", dijo Carson en una conferencia de prensa junto a Trump, antes de formular un llamamiento a los electores conservadores a evitar las "divisiones" y alinearse junto a la candidatura del polémico millonario.

De acuerdo con Carson, "hay dos Donald Trump": uno que es el orador arrasador que no tiene problemas en decir lo que piensa, y otro que "es muy cerebral, que considera todas las cosas muy cuidadosamente y con quien se puede conversar muy a fondo".

- Electorado religioso -

La adhesión de Carson es un paso importante para Trump, porque le permite avanzar entre el electorado evangélico y entre los conservadores desencantados con la conducción del Partido Republicano.

Al mismo tiempo, es un golpe para el senador ultraconservador Ted Cruz, que en esta campaña se presenta como el abanderado de la derecha religiosa.

En declaraciones a la prensa, Marco Rubio dijo este viernes que una candidatura presidencial de Trump provocará "una fractura" en el partido. Rubio precisa con urgencia una victoria en Florida para mantenerse con vida en la campaña.

"Con relación a la elección de Florida, me siento muy bien", dijo Rubio, aunque casi la totalidad de los sondeos indican que Trump le vencerá, posiblemente por una ventaja de hasta ocho puntos porcentuales.

En esta primaria republicana, los vencedores en Florida, Illinois y Ohio se quedarán con todos los delegados y no con una proporción, como en las consultas realizadas hasta ahora.

El martes, después de ganar las primarias de Michigan y Mississippi, Trump dijo que si vencía en Florida y Ohio "este juego estará liquidado".

En Ohio, por su parte, Trump se enfrenta a la popularidad de Kasich, un conservador moderado que tiene el claro apoyo de la dirección del partido, pero que no logra despegar en las primarias.

Como podría ocurrir con Rubio en Florida, una derrota de Kasich en Ohio prácticamente sepultará lo que resta de sus ilusiones. Este rompecabezas explica el llamamiento formulado este viernes por el comité de campaña de Rubio para que los conservadores de Ohio voten en masa por Kasich, en una tentativa de frenar el avance imparable de Trump.

- Polémica por truculencia -

Sin embargo, la campaña de Trump también se volvió este viernes el centro de las atenciones ante la oleada de indignación por los repetidos actos de violencia en sus actos públicos contra electores contrarios a su candidatura y hasta contra periodistas.

El último de estos episodios ocurrió el jueves, cuando circularon vídeos de un elector de Trump agrediendo a puñetazos a un manifestante negro que protestaba en solitario, y se conoció el caso de una periodista que acusó a un alto directivo de la campaña de Trump de derribarla a empujones.

Katrina Pierson, portavoz de la campaña de Trump, admitió este viernes que "alguien empujó" a la periodista, pero negó que haya sido un integrante del equipo del candidato.

"No puede negar esto, es asqueroso. Ustedes deberían tener vergüenza", reaccionó el novio de la reportera en declaraciones a la cadena CNN.

Ya en la víspera, el diario The New York Times había publicado un extenso artículo afirmando que protestar en un acto público de Trump se había vuelto "la acción política más arriesgada de 2016".

En febrero, durante otro de los actos, las cámaras captaron cómo uno de los agentes de seguridad que protegen a Trump agarró por el cuello a un premiado fotógrafo que cubría el acto y lo inmovilizó brutalmente contra el suelo.

Este viernes, en la ceremonia en que presentó el apoyo de Carson, Trump dijo que en varios de sus actos públicos hubo personas que protestaban "lanzando golpes contra la audiencia. Esta vez, el público también lanzó golpes. Fue una reacción apropiada". Estos incidentes se han repetido en prácticamente todos los actos públicos de Trump desde el inicio de las elecciones primarias.

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AFP