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Desplazados rohinyás pasan por el campo de refugiados de Balukhali, en Bangladés, cerca de la frontera con Birmania, el 27 de agosto de 2017

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Los rohinyás, minoría musulmana apátrida y perseguida en Birmania, estarán en el centro de una visita inédita del papa Francisco en noviembre a este país budista.

Desde hace décadas viven en el oeste del país, donde nuevos choques violentos se registraron en los últimos días, causando más de un centenar de muertos.

- ¿Quiénes son los rohinyás?

Estos musulmanes sunitas hablan un dialecto de origen bengalí utilizado en el sureste de Bangladés, de donde son originarios.

Alrededor de un millón de ellos viven en Birmania, buena parte en campos de refugiados, principalmente en el estado de Rajine (noroeste).

Pero, este país rechaza otorgarles la ciudadanía. La ley birmana sobre la nacionalidad de 1982 especifica, concretamente, que solamente los grupos étnicos que puedan demostrar su presencia en el territorio antes de 1823, fecha de la primera guerra anglo-birmana que llevó a su colonización, pueden obtener la ciudadanía. Por lo tanto, son apátridas.

Sin embargo, los representantes de los rohinyás aseguran que estaban allí desde mucho antes.

Miles de ellos huyeron del país en los últimos años para dirigirse a Malasia o Indonesia. Otros decidieron hacerlo hacia Bangladés, donde la mayoría vive en campos de refugiados.

- Sus condiciones de vida

Considerados como extranjeros en Birmania, los rohinyás son víctimas de múltiples discriminaciones -trabajos forzados, extorsión, restricciones a la libertad de movimiento, reglas de matrimonio injustas y confiscación de tierras.

También tienen un acceso limitado a la educación, así como a otros servicios públicos.

Desde 2011 y la disolución de la junta militar que imperó durante casi medio siglo en el país, las tensiones entre comunidades han aumentado.

Un poderoso movimiento de monjes nacionalistas no ha cesado de atizar el odio, considerando que los musulmanes representan una amenaza para Birmania, país en el que más del 90% de su población es budista.

- Últimas grandes fases de violencia

En 2012 estallaron violentos enfrentamientos en el país entre budistas y musulmanes, que provocaron casi 200 muertos, sobre todo musulmanes.

En octubre, hubo nuevos brotes de violencia: el ejército lanzó una vasta operación tras el ataque contra puestos fronterizos perpetrados por hombres armados en el norte del estado de Rakáin. Acusando a las fuerzas de seguridad de múltiples excesos de violencia, decenas de miles de civiles abandonaron sus poblaciones.

Los choques estallaron nuevamente en la región en los últimos días, provocando alrededor de un centenar de muertos.

Los ataques que provocaron la operación militar fueron reivindicados por el Arakan Rohingya Salvation Army (ARSA), un grupo conocido desde octubre.

Estos rebeldes, que utilizan sobre todo cuchillos o espadas en sus ataques, reclaman el respeto a los derechos de los rohinyás.

Una comisión internacional dirigida por el exsecretario general de la ONU Kofi Annan llamó recientemente a Birmania a otorgar más derechos a su minoría musulmana rohinyá, ante el riesgo de que ésta "se radicalice".

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AFP