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Dos combatientes corren por una calle de la ciudad de Tayyibat al Imam, en la provincia de Alepo (centro de Siria), el 22 de marzo de 2017

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Más de 50 personas, en su mayoría combatientes prorrégimen, murieron este jueves en un ataque del grupo yihadista Estado Islámico (EI) contra dos pueblos de la provincia de Hama, en el centro de Siria, afirmó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

En el plano político, los representantes del régimen y de la oposición han aceptado, en el marco de las conversaciones por la paz que fueron retomadas el martes bajo el paraguas de la ONU en Ginebra, debatir sobre una nueva Constitución, tema central del orden del día.

Cincuenta y dos personas murieron en el ataque, entre ellas 15 civiles, 27 milicianos prorrégimen y diez personas no identificadas que son "o bien civiles, o bien milicianos", precisó el OSDH.

El ataque tuvo como objetivo dos aldeas en el este de la provincia de Hama: Aqareb, donde la mayor parte de la población es ismaelita, y Mabujé, donde viven sunitas y en minoría jafaritas, ismaelitas y alauitas. En los combates, el EI perdió 15 efectivos.

La agencia oficial Sana afirmó que el ataque costó la vida a 20 civiles en Aqareb, sin mencionar a la aldea de Mabujé. En cambio, precisó que la mayoría de los civiles asesinados en Aqareb fueron decapitados y sus miembros amputados.

El director del OSDH, Rami Abdel Rahman, indicó por su parte que tres de los civiles muertos en Aqareb, un hombre y sus dos hijos, fueron ejecutados por los yihadistas.

Según él, los yihadistas tomaron la aldea de Aqareb y una parte de Mabujé. "A pesar de la llegada de refuerzos, las fuerzas gubernamentales no lograron desalojar a los yihadistas", señaló Abdel Rahman a la AFP.

- 'Señal política' -

Mabujé ya había sido atacada por el EI en marzo de 2015. Los yihadistas ejecutaron a 37 civiles y secuestraron a otros 50, la mitad de ellos mujeres. El régimen y los rebeldes del EI se reparten el control de la provincia de Hama, situada en el centro del país, en guerra desde 2011.

Esta ofensiva se produce en momentos en que el el EI ha sido atacado por todas partes y el territorio que controla se reduce cada vez más.

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una alianza de combatientes kurdos y árabes, apoyada por la coalición militar internacional dirigida por Estados Unidos, están a las puertas de Raqa, bastión del EI.

Estas fuerzas también están persiguiendo a los yihadistas en las provincias de Homs, y sobre todo en los alrededores de Palmira, Alepo y Hama, mientras que los rebeldes avanzan por el sur.

El jefe de la OTAN, Jens Stoltenberg, afirmó este jueves que algunos países miembros de la organización consideran que es necesario enviar una "señal política" uniéndose formalmente a la coalición anti-EI. Sin embargo, "se excluye" comprometerse en las operación de combate.

En Gineba, los mediadores de la ONU se reunieron con expertos del gobierno y de la oposición, representada por el Alto Comité de Negociaciones, para debatir "las cuestiones legales y constitucionales vinculadas a las negociaciones intersirias".

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