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El presidente de Francia, Emmanuel Macron (C), durante una visita a sus tropas destinadas en el marco de la operación antiterrorista 'Barkhane' en la región africana de Gao, en el norte de Malí, el 19 de mayo de 2017

(afp_tickers)

El recién elegido presidente de Francia, Emmanuel Macron, trataba de rebajar las tensiones con los medios franceses este viernes, después de que hubiera elegido a dedo qué periodistas podían acompañarle en un viaje por el oeste de África.

Representantes de 25 organizaciones de periodistas y grandes medios, incluida la AFP, las cadenas de noticias BFM y TF1 y los diarios Le Monde y Le Figaro, firmaron una carta abierta el jueves en la que expresaban su "preocupación" por la estrategia de comunicación de Macron.

"No corresponde EN NINGÚN CASO al Elíseo elegir quiénes, de entre nosotros, tienen derecho o no a cubrir un desplazamiento, sea cual sea el tema", recogía la carta.

El portavoz de la presidencia, Sylvain Fort, afirmó que "en uno o dos casos" se había contactado a periodistas directamente y se les habían ofertado algunas de las limitadas plazas disponibles para viajar con Macron a Malí este viernes.

Otros asistentes ya habían descrito la elección de los periodistas como una forma de incluir en el viaje a "especialistas" en lugar de los reporteros de política que suelen seguir al presidente.

"Los periodistas que estén preocupados pueden tranquilizarse: el Elíseo no pretende hacer el trabajo de las redacciones", afirmaba un comunicado de la presidencia dirigido a la ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF), que también firmó la carta abierta.

Macron, de 39 años, afirmó que trataba de mantener las distancias con la prensa con el fin de restaurar la autoridad del cargo de presidente que, según él, se vio degradado por los contactos que mantenía su predecesor, François Hollande, con los medios.

Hollande solía hablar con los reporteros 'off the record', pero se vio afectado por el libro 'Un periodista no debería decir eso', publicado al final de su mandato, basado en sus conversaciones con dos periodistas políticos.

Acostumbrado durante su ascenso político a aparecer en las revistas del corazón, así como a su omnipresencia en la televisión durante su campaña, Macron prevé hablar ahora mucho menos con el fin de mantenerse concentrado en sus prioridades a largo plazo.

El domingo se pidió a los periodistas que abandonaran la sala de prensa del Elíseo poco después de la investidura del presidente y, durante la primera reunión de su gabinete, el jueves, se mantuvo a los reporteros a distancia.

El portavoz del Gobierno, Christophe Castaner, afirmó en una rueda de prensa el jueves que los ministros también tenían órdenes de no filtrar informaciones a los periodistas.

El primer gabinete de Macron incluye tanto a figuras de centroderecha y de centro como a socialistas, además de miembros de la sociedad civil, lo que, según los observadores, podría dar lugar a tensiones y divergencias.

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AFP