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Emmanuel Macron, candidato de centro a las elecciones presidenciales francesas, pronuncia un discurso en París, el 2 de marzo de 2017

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El candidato de centro a las elecciones presidenciales francesas, Emmanuel Macron, completó este jueves la presentación de su programa, mientras que el conservador, François Fillon, amenazado de inculpación y abandonado por algunos de sus correligionarios, reanudaba su campaña.

Los últimos sondeos colocan favorito para la segunda vuelta a Macron, de 39 años, exministro de Economía del presidente francés, François Hollande, y reposicionado en el centro. Macron debería llegar al 7 de mayo, segunda cita electoral, para enfrentarse (y vencer, según las encuestas), a la candidata de extrema derecha, Marine Le Pen.

Macron, acusado de propuestas vagas, detalló este jueves las medidas sociales y políticas, que mezclan propuestas capaces de convencer a los electores de todas las tendencias, como lo había hecho con su programa económico, en el que alternó rigor e inversiones.

"Reconciliamos con este proyecto la libertad y la protección", afirmó Macron al presentar su "contrato con los franceses" ante más de 300 periodistas. "Francia es un país irreformable, pero no proponemos reformarlo. Proponemos una transformación completa", dijo.

Macron promete reformar el sistema de pensiones para establecer reglas idénticas para los empleados públicos y privados, pero su proyecto no modifica la edad mínima legal para la jubilación. Propone también una "discriminación positiva" para que accedan los habitantes de los suburbios pobres puedan acceder a un empleo.

En relación a los pedidos de su nuevo aliado del centro, François Bayrou, el programa de Macron prevé la redacción de una "gran ley de moralización de la vida pública", que prohibiría a los parlamentarios emplear allegados "para poner fin al nepotismo".

Un golpe directo contra François Fillon, de 62 años, quien comenzó en noviembre su campaña como el gran favorito para las próximas elecciones y ahora se encuentra en tercer lugar, envuelto en sospechas por los empleos presuntamente ficticios de su esposa y dos de sus hijos, como asistentes parlamentarios.

El candidato conservador anunció el miércoles que sería convocado el 15 de marzo por la fiscalía financiera "para ser inculpado".

- "Imposible de ganar" -

"No cederé, no me rendiré, no me retiraré, iré hasta el final", dijo Fillon el miércoles. Este jueves reanudó su campaña con un viaje a la región de Gard (sur), sensible al discurso de la extrema derecha y que en las elecciones regionales de 2015 votó en un 42,62% por el Frente Nacional.

Penelope, la esposa de Fillon, también debe ser convocada por la justicia para una eventual inculpación.

Este anuncio provocó las primeras renuncias entre los partidarios del candidato conservador. El partido de centroderecha UDI anunció la "suspensión" de su participación en la campaña, mientras que el exministro Bruno Le Maire dimitió de su cargo en el equipo de campaña.

Catherine Vautrin, vicepresidenta de derecha en la Asamblea Nacional, reclamó incluso "otro candidato".

"Me gustaría ganar estas elecciones presidenciales que no se podían perder y que son cada vez más imposibles de ganar", subrayó este jueves el senador de Marsella (sur) del partido conservador Los Republicanos, Bruno Gilles.

A la inversa, sus colaboradores más cercanos anunciaron la organización de un gran mitin de apoyo el domingo en París.

La candidata de extrema derecha, Marine Le Pen, también en la mira de la justicia por diferentes casos financieros por los que fueron inculpados varios de sus colaboradores, estimó por su parte que el comportamiento de Fillon era "incoherente".

"El comportamiento de François Fillon es por lo menos incoherente desde el comienzo de este caso. Al principio indicó que si era inculpado no sería candidato", dijo el jueves en una entrevista.

Le Pen, cuya popularidad no se ha visto impactada por ahora por sus problemas con la justicia, siempre dijo que una inculpación no cambiaría en nada su propia candidatura.

Solo uno de cada cuatro franceses (25%) desea que Fillon continúe su campaña, según un sondeo hecho luego de la declaración del miércoles y publicado el jueves. Fillon pierde terreno entre los simpatizantes de su partido, Los Republicanos. Un 53% todavía lo respalda, pero ha perdido 14 puntos porcentuales comparado con un sondeo de principios de febrero.

AFP