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El presidente venezolano Nicolás Maduro le da la mano al dirigente opositor y presidente de la Asamblea Nacional Henry Ramos Allup el 15 de enero de 2016

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El presidente Nicolás Maduro pidió este viernes a la oposición apoyo a su decreto de "emergencia económica" frente a la crisis "catastrófica" que sufre Venezuela, en su primer cara a cara con un Parlamento de mayoría opositora que busca sacarlo del poder.

"Espero que se abra un debate lo más amplio posible, pido el apoyo del Parlamento", afirmó Maduro, al entregar al jefe legislativo opositor Henry Ramos Allup el decreto firmado de emergencia, en la tribuna de un abarrotado hemiciclo parlamentario.

En un acto inédito en 17 años de gobierno chavista, Maduro, con su banda presidencial, rindió su informe anual ante un Congreso dominado por la oposición, que desde que se instaló hace diez días anunció que buscará una "vía legal" para "cambiar el gobierno".

"Llamo a todo el país a apoyar las acciones que esta emergencia va a activar, a la unión nacional para enfrentar esta emergencia económica para preservar la paz", dijo el gobernante, que acusa de la crisis a una "guerra económica" de la derecha, apoyada por Estados Unidos, para derrocarlo.

Poco antes de comparecer en el Parlamento, Maduro decretó la "emergencia económica", por 60 días, ante la crisis cuya gravedad confirmó el Banco Central: entre enero y septiembre de 2015 la inflación fue de 108,7% y la economía se contrajo en 4,5%, las primeras cifras publicadas en más de un año.

Maduro precisó que ha habido una reducción de más del 70% del ingreso de divisas en poco más de un año, debido al desplome del precio del petróleo, fuente del 96% de divisas.

El mandatario dijo creer que "llegó la hora" de acabar con esa dependencia del petróleo y dar un "salto" de la economía rentista a una productiva.

El país con las mayores reservas de crudo del planeta sufre un severo desabastecimiento que genera largas filas que exasperan a los venezolanos.

Para salir de lo que llamó el "laberinto económico", Maduro habilita al gobierno, con el decreto, para disponer de bienes de empresas privadas a fin de garantizar el abastecimiento de productos, fijar límites al ingreso y salida de moneda local en efectivo, explicó temprano el ministro de Economía, Luis Salas.

- En el laberinto económico -

En su discurso, el gobernante aseguró que el país está "en medio de la tormenta económica", y para "timonearla" están "confrontados dos modelos", el "socialista" y el "neoliberal".

"Tendrán que derrocarme para aprobar una ley de privatización. ¡No, no y no!", manifestó, levantando el tono, en un breve cruce de palabras con diputados opositores que lo escuchaban desde sus curules.

Analistas recomiendan la unificación de los tres tipos de cambio monetario, la eliminación del control de precios, aumentar el precio de la gasolina que es casi regalada en este país, estímulo a la inversión privada y reducción del gasto público.

- Una rama de olivo -

Maduro, que ha acusado a la oposición de querer darle un "golpe" desde el Parlamento, llamó al diálogo y pidió "buscar no caer en la tentación de una contrarrevolución que produzca aventuras que sean lamentadas".

"Llamo a un diálogo constructivo, para la acción, para la construcción de una nueva economía, para el fortalecimiento de los derechos sociales, un diálogo nacional", manifestó Maduro.

Tras el discurso del mandatario, el presidente legislativo aceptó el llamado al diálogo.

"Estoy completamente de acuerdo, pero que sea un diálogo con resultados, con medidas concretas, y que cuando ofrezcamos la paz no sea la pax romana, la paz de los sepulcros", le dijo Ramos Allup.

La comparecencia de Maduro ante el Congreso ocurre en medio de una crisis institucional desatada tras la instalación de la nueva Asamblea Nacional.

Su asistencia estuvo en duda porque la justicia había declarado el lunes en "desacato" al parlamento y anulado sus decisiones por haber juramentado a tres diputados opositores que, impugnados por el oficialismo, están suspendidos mientras son investigados por supuesto fraude electoral.

Pero la oposición debió retroceder el miércoles acatando la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Los analistas temen que el enfrentamiento postergue la atención de la crisis, prioridad de los venezolanos, que han vivido con preocupación ese primer capítulo del choque de poderes.

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AFP