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Dos manifestantes participan en la concentración "interreligiosa" del 10 de octubre de 2017 en Rangún con retratos de la líder birmana, Aung San Suu Kyi

(afp_tickers)

Decenas de miles de birmanos participaron este martes de una gran manifestación "interreligiosa" co-organizada por el partido en el poder, preocupado por deshacerse de la imagen de una Birmania budista intolerante, a quien se responsabiliza por la crisis de los musulmanes apátridas rohinyás.

"Esta ceremonia debe mostrar al mundo que todas las religiones en nuestro país cohabitan de manera pacífica", explicó a la AFP Win Maung, electo por la Liga Nacional para la Democracia (NLD), del partido de la dirigente Aung San Suu Kyi.

Según los organizadores, el encuentro congregó a 40.000 personas, que lograron casi colmar un gran estadio de fútbol de la capital económica del país, Rangún, según unos periodistas de AFP en el lugar.

Entre los presentes que se reunieron para "rezar por la paz", con carteles en mano con la imagen de Aung San Suu Kyi, había budistas, así como cristianos y musulmanes, religiones ultraminoritarias en Birmania.

Se trata de la primera manifestación interreligiosa organizada en Birmania desde el comienzo del éxodo de los rohinyás hacia la vecina Bangladés para huir de la violencia.

Más de medio millón de rohinyás han llegado desde finales de agosto a Bangladés para huir de lo que la ONU calificó como una limpieza étnica.

"Lamentamos la reacción de la comunidad internacional sobre la base de informaciones erróneas", agregó el diputado Win Maung, retomando la argumentación clásica en Birmania según la cual la comunidad internacional se posicionó a favor de los rohinyás.

La crisis de los rohinyás "no tiene su origen en lo religioso, pero se convierte en uno debido al asesinato de miembros de la comunidades étnicas", aseguró a la AFP Eainda Wun Tha, un monje busdista.

Unos 520.000 musulmanes rohinyás han llegado desde finales de agosto a Bangladés. El éxodo registró una desaceleración, pero se reanudó esta semana con miles de nuevas llegadas.

Para no exponer esta crisis humanitaria a una crisis sanitaria, la UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las autoridades de Bangladés lanzaron este martes una campaña para vacunar contra el cólera a unos 650.000 refugiados rohinyás.

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AFP