Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

La canciller alemana y líder del CDU, Angela Merkel, y el presidente de su aliado bávaro, el CSU, Horst Seehofer, durante la presentación de su programa electoral de cara a las legislativas de septiembre, el 3 de julio de 2017 en Berlín

(afp_tickers)

La canciller alemana, Angela Merkel, prometió el pleno empleo en su país al lanzar este lunes su campaña electoral hacia los comicios legislativos de septiembre, en los que parte como favorita para permanecer en el cargo por un cuarto mandato, de cuatro años.

Su rival, el socialdemócrata Martin Schulz, comenzó su campaña hace varios meses prometiendo "más justicia social" y reducciones de impuestos para los sectores populares y de la clase media, así como mayor presión a los sectores más acomodados.

Merkel, fiel a su táctica desde su llegada al poder, en 2005, que reposa en evitar la confrontación directa para no dar aire a sus adversarios, no dijo prácticamente nada hasta ahora de lo que cuenta hacer.

Prefiere poner en adelante su personalidad y su balance, como la tasa de desempleo del 5,8% en junio. La llegada de más de un millón de migrantes en 2015 y 2016, lo que la fragilizó durante un tiempo, parece olvidada.

Este lunes, la líder del partido conservador Unión Demócrata Cristiana (CDU) presentó el programa común para esta elección junto a su aliado bávaro, el CSU (Unión Social Cristiana de Baviera).

- "Pleno empleo en 2025" -

"Nos fijamos como objetivo alcanzar el pleno empleo en 2025", anunció ante la prensa la canciller saliente, de 62 años, en el poder desde 2005.

"Si hubiésemos hablado de ello en 2005, la gente se hubiese reído, entonces tenía que asumir cinco millones de desempleados", dijo Merkel.

"Ahora, en 2017, logramos reducir a la mitad esa cifra y ahora decimos que queremos dividir nuevamente por dos la cantidad de parados, a menos del 3% de la tasa de desempleo; es lo que se llama pleno empleo", agregó.

El eslogan oficial de la campaña para la elección del 24 de septiembre es: "Alemania, un país en donde está bien vivir", como un eco al de la elección de 2013 ("El futuro de Alemania, en buenas manos").

Merkel saca una ventaja de 15 puntos en los sondeos a su rival del SPD (Partido Socialdemócrata), Schulz, que suma las derrotas después de haber creado ilusión a principios del año.

Si Merkel logra un cuarto mandato, se ubicaría en el tercer lugar en longevidad en el poder, detrás de Konrad Adenauer (1949-1963) y de su mentor Helmut Kohl (1982-1998).

Su programa prevé 15.000 puestos de policías federales adicionales, la construcción de 1,5 millones de nuevas viviendas para 2019 y sobre todo al menos 15.000 millones de euros en reducción de impuestos a los ingresos de unidades fiscales modestas y medias.

Bajar impuestos es una manera para los conservadores de distinguirse de los socialdemócratas, que quieren utilizar el excedente fiscal para inversión pública.

Constituyen también una ayuda para el consumo interior y debería ser bien recibido por los socios comerciales de Alemania, entre ellos Estados Unidos, que reprocha al país exportar masivamente pero comprar muy poco.

- Incómoda expresión del patriotismo -

En paralelo, Angela Merkel parece decidida a reconquistar a una parte del electorado que con la crisis migratoria abrazó las ideas de la derecha nacionalista AfD.

"Haremos todo para reforzar las fuerzas de seguridad", prometió el domingo el líder de los diputados conservadores, Volker Kauder, en una entrevista con la AFP.

Además, la CDU presentó los carteles de campaña en donde los colores negro, amarillo y rojo de la bandera alemana están omnipresentes. Un símbolo fuerte en un país en donde la población sigue incómoda frente a la expresión del patriotismo.

A pesar de la alianza de los conservadores, la CDU y el CSU difieren sobre un punto: el de los migrantes. El ala bávara del movimiento conservador continúa reclamando un límite anual a la cantidad de refugiados en Alemania, en 200.000, lo que Merkel rechaza.

Esta petición no figura en el programa común del partido, pero será visible en Baviera. "Estamos de acuerdo sobre el hecho de que no estamos de acuerdo", suspiró el domingo el ministro de Interior, Thomas de Maizière.

AFP