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La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, en Berlín el 15 de mayo de 2017

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Después de François Hollande y Nicolas Sarkozy, el nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, es la nueva pareja de baile para la UE de la alemana Angela Merkel a quien deberá demostrar que conoce los pasos de la danza fiscal comunitaria.

Frente al Brexit y a los movimientos eurófobos, ambos mandatarios se presentaron el lunes como defensores de Europa, aunque ninguna transformación importante del proyecto europeo llegará antes de las elecciones legislativas en Francia (junio) y Alemania (septiembre), según los analistas.

Durante estos meses, Macron deberá mostrar a sus socios europeos, especialmente a la canciller alemana, que es capaz de hacer bien sus deberes, reformando el mercado laboral francés y saneando sus cuentas públicas.

"Antes de ponerse con reformas de la UE, Francia debe recuperar la confianza de sus socios y dar garantías en materia fiscal", explica a la AFP Charles de Marcilly, analista de la Fundación Robert Schuman.

Para Judy Dempsey, investigadora del instituto Carnegie Europe, "si hablan con los portugueses, españoles e irlandeses, ellos piensan también que Francia debe primero hacer esfuerzos, ya que ellos también tuvieron que hacerlo".

Francia podría convertirse en 2018 en el único país de la zona euro en registrar un déficit superior al 3% de su PIB y, por lo tanto, violar las reglas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento vigente en los 19 países del euro, según las últimas previsiones del Ejecutivo comunitario.

Las finanzas públicas francesas presentarán un déficit del 3,2% del PIB ese año, mientras que Alemania registrará un excedente del 0,3%. Además, la tasa de desempleo alcanzará el 9,6% en Francia en 2018 y un 3,9% en Alemania, la más baja de la zona euro, según la Comisión.

- "Alentar a Macron" -

Desde hace años, el mensaje de la jefa del Gobierno alemán a los presidentes franceses, tanto a Sarkozy como a Hollande, ha sido empujarlos a reformar, tal y como ya hizo su predecesor en Berlín, el socialdemócrata Gerhard Schröder.

No obstante, en su primer encuentro con el socioliberal Macron, la conservadora Merkel prefirió no aumentar la presión.

"Hay claramente una voluntad de alentar a Macron, sobre todo después de haberse librado de lo peor, es decir, la llegada al poder de Marine Le Pen", la candidata ultraderechista, según Claire Demesmay, politóloga del Instituto Alemán de Política Exterior (DGAP).

Durante su rueda de prensa conjunta en Berlín, Merkel no descartó la posibilidad evocada por Macron durante la campaña de tocar los tratados para reformar Europa, "si tiene una utilidad", mostrando una cierta apertura de una Alemania que hasta el momento había sido reservada.

Para la analista de Carnegie Europe, autora de una biografía sobre la canciller, "esta es una actitud típica de Merkel", que "no se compromete, pero dice qué puede pensar sobre ello".

Además, "el presidente francés no insistió en importantes y ambiciosas reformas de la UE, ya que sabe que la canciller alemana no puede de todas formas comprometerse a nada antes de las elecciones del Bundestag, el 24 de septiembre", agregó Dempsey.

Macron intentó también tranquilizar a Merkel sobre sus propuestas de un ministro de Finanzas y de un presupuesto común para la zona euro, acogidas con desconfianza por una Alemania preocupada por pagar más por parte de los países que no sanearon sus cuentas públicas como pide Berlín.

El jefe de Estado galo explicó que "no quería 'Eurobonos' ni [mutualización] de deudas antiguas [de los países de la zona euro]", apunta Demesmay, para quien esto "era importante, vistas las críticas de los últimos días en Alemania al respecto".

Una revisión de los tratados, que debe contar con la unanimidad de los países de la UE, no se perfila en un horizonte europeo inmediato, además, no sólo por los comicios en Francia y Alemania, sino también por otros posiblemente en "Italia, República Checa y Austria", asegura De Marcilly.

Y, a medio plazo, las negociaciones de salida de Reino Unido de la UE no deberían afectar a los intentos de avanzar en una mayor unión, según los analistas.

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AFP