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Migrantes hacen fila durante una distribución de comida en Calais, el 2 de febrero de 2018

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Aún conmocionados por los violentos enfrentamientos que sacudieron el jueves el puerto francés de Calais, migrantes africanos y afganos coincidían el viernes en responsabilizar de estas riñas a traficantes armados y las condiciones precarias de vida en esta ciudad emblemática de la crisis migratoria en Europa.

"Yo no soy como los traficantes, ¡ellos están todos locos y son tan peligrosos como los talibanes de mi país!", explicaba un joven afgano de 18 años, que se presenta como Daniel, un día después de las reyertas que dejaron más de 20 heridos en esta ciudad del norte de Francia, frente a la costa inglesa.

Desde muy temprano empieza la distribución del desayuno por parte de la Asociación de Ayuda a Migrantes de Salam, bajo el cartel "Abran la frontera" desplegado en un poste eléctrico.

Decenas de hombres abrigados hacen cola. Forman parte de los cientos de migrantes que han llegado a esta zona con la esperanza a menudo truncada de pasar de manera clandestina a Gran Bretaña.

Habib, un etíope de 32 años, con gorro azul, resume los incidentes del día anterior. "Hubo una riña entre eritreos y afganos. Los afganos dispararon varias veces, los eritreos volvieron para vengarse con palos y piedras", contó.

Estas peleas son recurrentes en esta zona donde los migrantes de múltiples orígenes están obligados a convivir en el mismo espacio. Pero la confrontación del jueves fue particularmente sangrienta: 22 heridos, entre ellos cuatro por balas.

"Un nivel de violencia nunca visto", estimó el ministro del Interior francés Gérard Collomb, que viajó a la zona de los incidentes el jueves en la noche.

Cerca de "la jungla", como se conoce al más grande de los tres campamentos donde conviven africanos y afganos, Daniel contó que "llegaron las ambulancias, la policía estaba desesperada, no sabían qué hacer, la gente se peleaba...".

¿Cuál fue el motivo que desató la violencia? "Había migrantes que no tenían más dinero, los traficantes se enojaron y dispararon", dijo Daniel al dar su versión de los hechos.

- Diálogo -

Los migrantes que acaban de servirse un té y algo de comida, creen en la necesidad de hablar, en calma.

Mohamed, un etíope de unos 20 años, explica que los traficantes afganos "controlan los estacionamientos, trafican armas, suben a personas en los camiones por 2.500 euros".

Según Loan Torondel, del Albergue de Migrantes, los traficantes son los causantes de los enfrentamientos. "Se pelan por los clientes, por el acceso a los estacionamientos, en un contexto donde muchas personas han llegado a Calais desde hace 15 días".

Pero también señaló las condiciones de vida precarias de los migrantes como una fuente adicional de tensión. "Las condiciones de vida son terribles, no hay ningún medio para refugiarse de las inclemencias del clima", indicó Torondel.

El jueves en la mañana, un gran operativo policial logró levantar carpas y cobijas de los campamentos improvisados que se instalan en los alrededores de la zona.

"La única solución que encuentra el gobierno y la policía es romper las tiendas de campaña e impedir que la gente pueda dormir", denunció Jean-Claude Lenoir, presidente de Salam. "En medio de esta precariedad, evidentemente los traficantes no traen nada bueno..."

"A veces dormimos en las carpas", cuenta Ahmad, un migrante africano de 17 años que no precisó su nacionalidad. Sin embargo, agregó, "la policía hace todo para golpearnos, nos lanza spray en los ojos y se llevan nuestras cosas, es así cada tres días", lamentó el joven.

Estas acusaciones son negadas por las autoridades cada vez que se les consulta por señalamientos similares.

Entre 550, según la prefectura, y 800 migrantes, de acuerdo a las organizaciones humanitarias, viven actualmente en Calais con el sueño de cruzar a Gran Bretaña.

Habib cree que hay construir lazos y acuerdos con algunos afganos.

"Son amigos, son hermanos. No podremos controlar a los traficantes, pero nuestro objetivo no es crear una guerra. Estamos en la miseria, no es necesario que empiecen una vez más estas historias".

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AFP