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Un retrao del expresidente francés François Mitterrand cuelga de la fachada de la sede del Partido Socialista en la calle Solférino de París el 7 de enero de 2006, en el décimo aniversario de su fallecimiento

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Veinte años después de su muerte, el expresidente francés François Mitterrand sigue siendo un ejemplo para la izquierda de su país, aunque el Partido Socialista, que él fundó, hoy en el poder, haya cambiado mucho desde entonces.

"Permitió a la izquierda gobernar de forma duradera, algo que nunca había ocurrido en el siglo XX" en Francia, destaca Alain Bergounioux, historiador del socialismo.

François Mitterrand, que realizó dos mandatos presidenciales de siete años entre mayo de 1981 y mayo de 1995, sigue siendo un modelo para su lejano sucesor, el actual jefe de Estado, también socialista, François Hollande.

"François Mitterrand está hoy sólidamente instalado en una posición histórica como primer presidente de izquierda elegido mediante sufragio universal", destaca a la AFP el exministro de Exteriores y presidente del instituto François Mitterrand Hubert Védrine.

El exjefe de Estado francés pertenece al "panteón de la izquierda republicana, junto a Jean Jaurès (histórico parlamentario socialista, asesinado en 1914,) Léon Blum (hombre de Estado antes de la Segunda Guerra Mundial y figura del socialismo). Es el que permitió la alternativa y la llegada al poder de la izquierda", comenta el universitario Jean Garrigues.

Varios analistas destacan la aportación decisiva de Mitterrand a las instituciones de la V República francesa, fundadas en 1958 por el general de Gaulle, y que sin embargo había denunciado vigorosamente antes de acceder al poder en 1981.

El biógrafo Eric Rousssel, autor de 'François Mitterrand, de l'intime au politique' (de la intimidad a la política), recuerda, divertido, estas famosas palabras de Mitterrand: "Las instituciones eran peligrosas antes de llegar yo, volverán a serlo después de que me vaya".

- Una inédita cohabitación -

"La gente no recuerda que antes de 1981, (la alternativa política) era impensable", recuerda Védrine. "Se decía que la izquierda nunca llegaría al poder, porque era imposible llegar a éste con los comunistas, e imposible llegar sin ellos. Miterrand inventó una estrategia que le permitió eludir esta trampa", añade, aludiendo a su inicial alianza electoral con el partido comunista, para luego acabar con éste.

Pero Mitterrand también practicó -una verdadera innovación, sin precedentes- la cohabitación con dos jefes de Gobierno de derecha, tras la victorias de ésta en elecciones legislativas: Jacques Chirac y Edouard Balladur.

¿La herencia de Mitterrand? Védrin cita las grandes obras públicas, la política cultural, la liberalización de las radios, la abolición de la pena de muerte... Además de la "descentralización", añade Eric Roussel. Y, desde luego, su constante compromiso con Europa, de la mano con Alemania.

Respecto al socialismo 'mitterrandiano', los especialistas son más reservados. Es cierto que Mitterrand representa "una especie de referencia nostálgica" entre los socialistas críticos frente a la política 'social-liberal' del actual presidente Hollande, o entre los partidos franceses de izquierda más radical. Sin embargo, Mitterrand "ha contribuido a que el PS y la izquierda evolucionen en materia económica" explica Alain Bergounioux. "Fue obligado a partir de 1983 a efectuar un viraje" hacia una política de rigor económico, tras dos años de políticas izquierdistas, a las que ya no volvería.

Para este biógrafo, Mitterrand "tenía una gran facultad de adaptación, pero no era realmente un visionario. Se suele decir que no tenía convicciones. No es totalmente justo. Pero es verdad que tampoco tenía muchas...".

AFP