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Persiste bloqueo en Irak para proponer primer ministro a horas que venza plazo legal

Un manifestante opositor iraquí muestra el retrato del ex primer ministro Adel Abdel Mahdi, poco después de su renuncia el 5 de diciembre de 2019 afp_tickers
Este contenido fue publicado el 18 diciembre 2019 - 18:29
(AFP)

Los partidos políticos iraquíes seguían sin ponerse de acuerdo este miércoles sobre un candidato para el cargo de primer ministro, a poco mas de 24 horas de que venza el plazo constitucional para que el presidente Barham Saleh proponga un sucesor.

El anterior jefe de gobierno, Adel Abdel Mahdi, cayó después de dos meses de una revuelta sin precedentes contra el conjunto de la clase política que dejó más de 450 muertos y que continúa a pesar de la represión.

Durante semanas, cada vez que se ha filtrado un nombre, el retrato del político en cuestión apareció exhibido en la Plaza Tahrir de Bagdad, epicentro de la protesta, tachado con una gran "x" en tinta roja.

Los manifestantes exigen una revisión completa del sistema político instalado en 2003 después de la caída de Sadam Husein y una renovación de su clase política que consideran corrupta e incompetente.

Hoy, todavía tres hombres aparecen en liza después de numerosas reuniones de líderes partidarios y jefes de grupos parlamentarios.

- ¿Iraní o estadounidense? -

Qusai al Suheil, ministro en funciones de Educación Superior, ha sido presentado durante varias semanas por muchos funcionarios como el candidato de Irán, el influyente vecino cuyo poderoso emisario, el general Qasem Soleimani, supervisa de cerca las negociaciones.

Suheil, ex figura del movimiento del líder chiita Moqtada Sadr, se unió al bloque "Estado de derecho" del ex primer ministro Nuri al Maliki, cercano a Irán y gran adversario de Moqtada Sadr.

Pero la rueda gira rápidamente en el mercado del gobierno iraquí: el miércoles temprano la fortuna parecía inclinarse hacia Mohamed al Sudani, de 49 años, ex ministro y ex gobernador de una provincia del sur, hoy escenario de frecuentes manifestaciones.

Sin embargo según fuentes en la ciudad santa de Nayaf, el gran ayatolá Ali Sistani, figura tutelar de la política iraquí, rehusó recibir a Mohamed al Sudani cuando hace unos días intentó lograr su apoyo.

El gran ayatolá, de 89 años y máxima autoridad religiosa de la mayoría de los chiítas en Irak, ya ha anunciado que, por primera vez, no quiere involucrarse en la formación del próximo gobierno.

El que se menciona como tercer hombre en pugna es el jefe de inteligencia Mustafa al Kazimi, a quien muchos califican como el "hombre de Estados Unidos".

Formalmente, es la "coalición más grande" en el Parlamento la que debe proponer un candidato al presidente, quien luego lo presenta al voto de los diputados. Pero hasta ahora, ni el presidente ni el Parlamento han identificado cuál es la coalición más grande para esta votación.

Y si el Parlamento rehúsa el voto de confianza al candidato cuyo nombre haya surgido después de las negociaciones entre los partidos, entonces el presidente tiene el derecho constitucional de nombrar un primer ministro sin necesidad de someterlo al legislativo.

Otro posible escenario es que el puesto permanezca vacante hasta la medianoche del jueves, momento a partir del cual el presidente Barham Saleh podrá asumir también ese puesto.

El jefe de Estado "está apostando por acciones de última hora", explicó un líder político a la AFP.

- Candidato folclórico -

En este complicado contexto, un parlamentario opositor liberal, pidió al presidente que lo designe primer ministro, mediante una carta que de inmediato difundió entre sus casi 300.000 seguidores en Twitter.

Fayeq al Sheik esta a la cabeza de una agrupación laicista que en las últimas elecciones legislativas fue ungido tras pedir apoyo a "los amantes del buen vino".

Este colorido candidato, a quien se le retiró la inmunidad parlamentaria en septiembre acusándolo de "glorificar el régimen de Sadam Husein" --contra el que había luchado durante años--, ha ganado cierta popularidad en las redes sociales y entre los manifestantes que han forzado esta crisis.

En opinión de algunos de ellos, aporta un soplo de aire fresco. Hasta ahora el establishment "sólo intercambiaba a las mismas personas en diferentes posiciones, como si fuera un juego", acusa Husein Ali, un manifestante de 23 años en la plaza Tahrir.

"Ni Sudani ni Suheil nos representan, los rechazo a ellos y toda la plaza Tahrir también", continúa.

"Ya los hemos probado y no los queremos", agrega Um Mohamed, un manifestante de unos cincuenta años. "Queremos un primer ministro que venga de la gente, alguien que proteste aquí con nosotros", remata.

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