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Los representantes de la policía de Italia, Francia, España, Portugal, Croacia, Eslovenia, Grecia y Chipre, durante una reunión el 7 de junio de 2017 en la isla italiana de Lampedusa (sur) sobre seguridad e inmigración en el mar Mediterráneo

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Los jefes de policía de ocho países del sur de la Unión Europea (UE) se reunieron este miércoles en la isla italiana de Lampedusa (sur) para establecer una mejor cooperación en la lucha contra el terrorismo, la inmigración ilegal y la trata de personas.

Los funcionarios de las policías de Italia, Francia, España, Portugal, Croacia, Eslovenia, Grecia y Chipre acordaron crear una entidad para la seguridad europea en el mar Mediterráneo con el fin de hacer frente a estos fenómenos.

"Hicimos hincapié en el método, el cual es clave para aquellos que estamos acostumbrados a tratar con estos problemas, porque es necesario el intercambio internacional" de información, explicó el jefe de la policía italiana, Franco Gabrielle.

El método, que implica ante todo "mayor cooperación", deberá garantizar una mayor eficacia frente a la lucha contra el terrorismo, y en particular una vigilancia eficaz de los combatientes que pasan por Siria, como Youssef Zaghba, el italo-marroquí que participó el sábado en el atentado de Londres.

Los responsables de los cuerpos de policía de estos ocho países hablaron también de "la amenaza constante y el continuo crecimiento" del crimen organizado en sus territorios.

"Han alcanzado un alto nivel de sofisticación", reconoció el representante italiano al referirse a los tentáculos de la mafia en todos los sectores económicos.

La reunión, celebrada en la isla emblema de la inmigración ilegal, abordó uno de los mayores desafíos para la policía de los países del sur del viejo continente: la trata de seres humanos.

Según la ONU, más de 72.000 inmigrantes han llegado desde el comienzo de este año a las costas del sur de Europa, de los cuales más de 61.000 a Italia.

Sin embargo, con los rescates que se organizan cerca de las costas de Libia, Lampedusa dejó de ser la meta de la inmigración, según la alcaldesa local, Giusi Nicolini.

El centro de acogida de inmigrantes de Lampedusa dejó de estar hacinado y aloja sólo a 200 personas, en general migrantes que necesitan atención urgente, ya que los demás son enviados a Sicilia para ser luego repartidos por toda la península.

AFP

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