Navigation

Principal grupo yihadista en región siria de Idlib rechaza retirarse de futura zona tampón

Los sirios que fueron desplazados del sur de la provincia de Idlib hacia la región fronteriza con Turquía, viajan en un camión cargado con sus pertenencias por la carretera Bab al-Hawa cerca de la ciudad de Idlib el 3 de agosto de 2019 afp_tickers
Este contenido fue publicado el 03 agosto 2019 - 20:48
(AFP)

El jefe del grupo Hayat Tahrir Al Sham (HTS, exrama siria de Al Qaida), Abu Mohamad Al Julani, rechazó este sábado cualquier retirada de una futura zona tampón en la región de Idlib, en el noroeste de Siria, tras la entrada en vigor de una tregua.

Julani hizo estas declaraciones durante un encuentro organizado por HTS con periodistas radicados en Idlib.

El jueves por la noche, el gobierno de Bashar Al Asad proclamó una tregua en esta región, dominada por HTS y azotada por tres meses de bombardeos casi diarios perpetrados por Damasco y Rusia, su aliado.

El régimen sirio, sin embargo, condicionó el respeto del alto el fuego a que se aplique un acuerdo cerrado en septiembre de 2018 entre Rusia y Turquía para crear una "zona desmilitarizada" en la región de Idlib, y que debería quedar libre de toda presencia yihadista.

"Lo que el régimen no ha tomado militarmente y por la fuerza no lo obtendrá de manera pacífica, por la negociación y la política [...] No nos retiraremos nunca de la zona", que debería desmilitarizarse en virtud de un acuerdo alcanzado por Rusia y Turquía en septiembre, afirmó Julani.

Esta futura zona tampón, que nunca vio la luz desde que se alcanzara el acuerdo por la negativa d elos yihadistas a retirarse, debe separar los territorios controlados por los yihadistas y los rebeldes de aquellos dirigidos por el régimen.

"No cambiaremos de postura, nos lo pidan nuestros amigos o nuestros enemigos", agregó el jefe de HTS, que insistió en que su grupo rechaza un eventual despliegue militar ruso en la futura "zona desmilitarizada", como estipula el acuerdo entre Moscú y Ankara.

Este acuerdo permitió evitar una ofensiva de envergadura durante los primeros meses que siguieron a su firma, pero la violencia ganó en intensidad desde finales de abril.

Los bombardeos de las fuerzas del régimen, apoyadas por la fuerza aérea rusa contra la provincia de Idlib y zonas de las provincias de Alepo, Hama y Latakia, causaron la muerte de casi 790 civiles, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

Más de 400.000 personas fueron desplazadas, indicó la ONU, y decenas de hospitales y escuelas resultaron dañados.

El viernes, HTS advirtió que respondería a cualquier violación del alto el fuego por parte del adversario.

"Cualquier bombardeo o agresión" contra Idlib y sus inmediaciones "conducirá a la ruptura del alto el fuego por nuestra parte", avisó.

El conflicto en Siria, que estalló en 2011 a raíz de la dura represión de unas manifestaciones prodemocracia, causó más de 370.000 muertos y forzó a millones de personas a abandonar sus hogares.

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.