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El presidente del Gobierno y candidato a la reelección, Mariano Rajoy, habla el 3 de diciembre de 2015, en un acto en Málaga del Partido Popular, previo al lanzamiento de la campaña para las elecciones generales del 20 de diciembre

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El presidente del gobierno español saliente, el conservador Mariano Rajoy, prometió este sábado expulsar de su partido a todos los afectados por corrupción, una de las grandes preocupaciones sociales que puede costarle la reelección en las legislativas del 20 de diciembre.

"Todas aquellas personas que están en nuestro partido y que se vean afectadas en casos de corrupción serán apartadas del partido", afirmó Rajoy durante un programa del canal privado de televisión La Sexta en el que durante casi dos horas respondió a preguntas de los ciudadanos.

"Cuando sean sometidos a juicio oral, suspendidos. Y cuando sean condenados serán expulsados", añadió tajante.

La indignación popular contra la corrupción es uno de los grandes temas que impulsaron el reciente auge de partidos emergentes en España como el izquierdista Podemos y el centrista Ciudadanos, que amenazan la hegemonía de las grandes formaciones.

A ello contribuyó la multiplicación de escándalos en los últimos años entre los partidos tradicionales, encabezados por el gubernamental Partido Popular (PP) de Rajoy y el opositor Partido Socialista (PSOE).

"Para mi es una prioridad básica acabar con esto", aseguró el jefe de gobierno, interpelado en varios ocasiones sobre la corrupción.

Desde que llegó al poder a finales de 2011, su formación vio, entre otros casos, a dos extesoreros acusados de llevar una contabilidad paralela durante décadas.

Y a una de sus figuras históricas, el exministro de Economía y exdirector del FMI Rodrigo Rato, imputado por estafa, apropiación indebida, falsedad documental, delitos contables, fraude fiscal y blanqueo en tres casos que conmocionaron el país.

"Yo he conocido a Rato desde hace muchísimos años, éramos compañeros en el partido y luego en el gobierno", admitió Rajoy visiblemente incómodo. "Realmente no sé que decir, lo único que puedo decir hoy es que lo que decidan los tribunales es lo que debemos respetar y acatar todos", afirmó.

"Este es un tema que no se puede volver a repetir jamás y yo pondré todo mi empeño y haré todo lo que pueda para evitar que jamás tengan que volver a hacerme una pregunta como la que me está haciendo usted en este momento", agregó con voz tensa.

Poco propicio a comparecer ante los medios, Rajoy, de 60 años, multiplica recientemente sus apariciones coincidiendo con una campaña electoral marcada por la presencia de jóvenes candidatos habituados a la televisión y las redes sociales.

AFP