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El periodista de Reuters Kyaw Soe Oo, con su hija en brazos al salir de un tribunal de Rangún bajo escolta policial, después de que se rechazara su puesta en libertad, el 1 de febrero de 2018

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La justicia birmana rechazó este jueves la petición de libertad bajo fianza de dos periodistas de Reuters, acusados de vulneración de "secreto de Estado" por una investigación en el oeste del país, donde el ejército está acusado de "limpieza étnica" contra los rohinyás.

Bajo presión internacional desde el inicio de las operaciones militares en el oeste de Birmania, en agosto, el gobierno civil birmano liderado por la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi está en el punto de mira por los ataques a la libertad de prensa.

La ONU, Estados Unidos y la Unión Europea, solicitaron en varias ocasiones la liberación sin condiciones de los dos reporteros birmanos, en vano.

"El tribunal decidió rechazar su puesta en libertad bajo fianza", declaró el juez tras varias horas de audiencia.

Wa Lone, de 31 años, y Kyaw Soe Oo, de 27, están acusados por la policía de poseer documentos relacionados con las operaciones de las fuerzas de seguridad en el estado de Rakáin (oeste). Los hechos por los que se los juzga son penables con 14 años de prisión.

Los periodistas fueron detenidos tras una cena con policías birmanos, lo que sus familias consideran que fue una trampa.

Cuando el tribunal rechazó su puesta en libertad, varios de sus allegados estallaron en sollozos. "Me temía que no los liberaran, pero quería creer. Había preparado todo en casa para su regreso", confió entre lágrimas a la AFP Pan Ei Mon, esposa de Wa Lone.

"Estamos decepcionados", declaró el redactor jefe de Reuters, Stephen J. Adler, quien dijo estar seguro de que "se demostrará su inocencia".

La agencia Reuters no ha proporcionado detalles sobre la investigación, pero los dos reporteros habían regresado de una zona en la que se descubrió una fosa común poco después.

Un días más tarde, el ejército reconoció que unos soldados mataron a sangre fría a unos prisioneros rohinyás, primera confesión pública de violación de los derechos humanos en esta crisis.

Casi 690.000 musulmanes rohinyás residentes en el oeste de Birmania se refugiaron en el vecino Bangladés desde finales de agosto, huyendo de una operación del ejército birmano calificada de "limpieza étnica" por Naciones Unidas.

Los rohinyás acusan al ejército y a milicias budistas de violaciones, tortura y asesinatos.

- "Cultura del miedo" -

"El gobierno civil no logró instaurar una nueva era de apertura y transparencia y, por el contrario, mantenie las prácticas represivas del pasado", lamentó este jueves la relatora especial de la ONU para Birmania, Yanghee Lee, en una conferencia de prensa en Seúl.

El mes pasado, el gobierno birmano le prohibió el acceso al país.

Lee denunció también la "cultura del miedo, del silencio y de la autocensura" que sigue existiendo en el Estado, que recién abolió la censura den 2012 y donde las cuestiones relativas al ejército y la religión siguen siendo tabú.

Las tensiones cada vez son más fuertes en el país. La mañana de este jueves, la residencia en la que la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi pasó años de residencia vigilada, en Rangún, fue atacada con un cóctel Molotov, que solo provocó algunos daños materiales.

Birmania se sitúa en el puesto 131 de 180 en la clasificación mundial de libertad de prensa de 2017 de Reporteros sin Fronteras.

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AFP