Navigation

Reticencia entre migrantes en Lesbos ante apertura de nuevo campo

Migrantes sentados en el suelo al lado de una tienda en la isla griega de Lesbos, el 13 de septiembre de 2020 afp_tickers
Este contenido fue publicado el 13 septiembre 2020 - 16:24
(AFP)

Unos 500 migrantes fueron instalados en el nuevo campamento en la isla griega de Lesbos que acogerá a miles de personas sin techo tras el incendio del campo de Moria, pero otros, reticentes, piden les dejen salir de la isla.

"En cinco días la operación estará finalizada. Todo el mundo será instalado en el nuevo campamento", indicó el ministro de Migraciones griego, Notis Mitarachi, quien ha visitado Lesbos durante dos días para coordinar los trabajos.

Situado a tres kilómetros del puerto de Mitilene, capital de la isla, este campo "estará cerrado durante la noche por razones de seguridad", según un comunicado ministerial.

"Todo ha se ha esfumado en Moria. No podemos seguir en la calle, en el campamento será mejor", indicó a la AFP una somalí que esperaba su turno para ser registrada ante la entrada del campo.

Notis Mitarachi estimó que "200 personas" entre los solicitantes de asilo podrían estar contagiadas del covid-19, por lo que se prevén estrictas restricciones para las salidas de los migrantes del nuevo centro.

Miles de familias llevan varias noches durmiendo al aire libre sobre el asfalto, en las aceras o campos en Lesbos, luego de los grandes incendios del martes y miércoles que destruyeron el centro de registro e identificación en Moria, sin provocar víctimas.

Este campo fue creado en 2015 para limitar el número de migrantes llegados a Europa desde la vecina Turquía. Más de 12.000 personas vivían allí, entre ellas 4.000 niños, es decir cuatro veces más de su capacidad inicial.

Tras la Unión Europea, el papa Francisco, quien visitó Lesbos en 2016, expresó el domingo su "solidaridad y cercanía con todas las víctimas de estos dramáticos acontecimientos".

- "No sueñen con abandonar la isla" -

Durante los últimos años, la falta de higiene y el hacinamiento en el campo de Moria han sido duramente criticados por las oenegés de derechos de los refugiados, que con frecuencia piden a las autoridades griegas que trasladen a los solicitantes de asilo más vulnerables hacia el continente.

Migrantes volvieron a manifestarse en calma este domingo por la mañana, para reclamar su traslado hacia Grecia continental, según periodistas de la AFP.

"En el nuevo campo, vamos a morir todos. Es demasiado pequeño. Nos quedaremos en la calle hasta que encuentren otra solución", lanza el afgano Nasrullah, de 22 años.

Numerosos solicitantes de asilo se niegan a entrar en el nuevo campo, alegando que están hartos, tras haber esperado en el de Moria durante meses, incluso años, para ser trasladados a centros en Grecia continental.

Pero el ministro Mitarachi señaló que "toda persona que está en la calle será transferida al nuevo campo".

"Quienes sueñan con abandonar la isla, que se olviden", afirmó.

Este domingo, unos veinte solicitantes de asilo formaban fila ante la valla de este campamento, esperando ser registrados por parte de las autoridades, según una periodista de la AFP.

Por la tarde, miles esperaron durante dos horas la distribución de botellas de agua y comida al borde de la carretera cerca del campo.

- "La vergüenza de Moria se acabó" -

La víspera, tuvo lugar otra manifestación cerca del nuevo recinto en la que los solicitantes de asilo agitaban carteles clamando "¡Liberad!" o "Queremos irnos de Moria". Manifestantes arrojaron piedras a los policías que replicaron con gases lacrimógenos.

El domingo, las fuerzas antidisturbios enviadas desde Atenas bloquearon el acceso de los periodistas al nuevo centro.

Las autoridades locales se oponen al nuevo campamento al estimar que el centro de registro de Moria asestó un duro golpe al turismo de Lesbos y que los migrantes deben abandonar la isla.

"Afortunadamente, la vergüenza del campamento de Moria se acabó, pero la tensión y la angustia con todas estas personas en la calle desde hace cinco días continúa", indicó a la AFP el alcalde de Mitilene, Stratis Kytelis.

Según él, "el nuevo campo [...] no es una solución" y los migrantes deberían ser enviados al continente y atendidos por países miembros de la Unión Europea.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.