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El presidente ejecutivo del grupo cervecero belga-brasileño AB Inbev, Carlos Brito, el 27 de febrero de 2013 anunciando en Bruselas los resultados de la compañía

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La cervecera británica SABMiller y la belgo-brasileña Anheuser-Busch InBev anunciaron este martes la tercera mayor fusión empresarial de la historia, de la que saldrá un coloso que venderá una de cada tres cervezas en el mundo.

SABMiller aceptó finalmente la última oferta de compra de la número uno del sector, AB InBev, por el equivalente de 109.000 millones de dólares (96.000 millones de euros).

El grupo basado en Londres explicó que su consejo de administración logró un acuerdo con el de AB InBev, en virtud del cual este último comprará cada acción de SABMiller por 44 libras esterlinas, valorando así la capitalización bursátil del británico en 71.200 millones de libras (109.000 millones de dólares).

Si la transacción se concreta como previsto, el nuevo grupo incluirá las marcas de cerveza estadounidense Budweiser y belga Stella Artois, pertenecientes a AB InBev; y la italiana Peroni, la checa Pilsner Urquell y la holandesa Grolsch de SABMiller.

Además, sería la tercera mayor fusión-adquisición de la historia, según el instituto de análisis Dealogic, por detrás de las de Vodafone y Mannesmann en 1999, y Verizon Communications y Verizon Wireless en 2013.

El coloso surgido de la operación venderá una de cada tres cervezas en el mundo, de la mexicana Corona (salvo en Estados Unidos) a la australiana Foster, pasando por la china Snow -la marca más vendida en el mundo-, aunque primero tendrá que recibir luz verde de las autoridades reguladoras.

Con esta compra multimillonaria, AB InBev se abre camino en África, y particularmente en Sudáfrica, donde nació SABMiller hace 120 años.

Si al monto de la compra se le suma la deuda del grupo, SABMiller se valoriza en alrededor de 80.000 millones de libras (122.000 millones de dólares, 108.000 millones de euros).

El precio de compra representa una prima de 50% con respecto a la cotización de la acción el 14 de septiembre pasado, antes de que los rumores de OPA hicieran subir el valor, destacó el consejo de administración de SABMiller.

Para obtener el acuerdo de venta, AB InBev tuvo que aumentar cuatro veces su oferta, agregó el comunicado del consejo.

"Vistas las implantaciones geográficas ampliamente complementarias y las carteras de marcas de AB Inbev y SABMiller, el grupo operaría en casi todos los grandes mercados de la cerveza, incluyendo las regiones emergentes con fuertes perspectivas de crecimiento como África, Asia, América Central y del Sur", explicó AB InBev hace unos días, cuando trataba de seducir a los accionistas de su hasta ahora gran competidora.

El analista Connor Campbell, de la firma de corretaje Spreadex, pronosticó que la fusión será analizada detenidamente por las autoridades reguladoras.

"Cualquier acuerdo que desemboque en una empresa produciendo un tercio de la cerveza mundial será objeto de un intenso escrutinio de los reguladores, potencialmente mortal para el acuerdo", estimó.

Pero entre tanto, los inversores reaccionaron con entusiasmo y las acciones de SABMiller aumentaron 9,02% en la bolsa de Londres, hasta 39,48 libras, mientras que las de AB InBev subieron 1,68% en la bolsa de Bruselas, hasta los 100 euros.

- Santo Domingo y Lemann, al fin juntos -

La operación se anunció tras un pulso en que SABMiller llegó a rechazar varias ofertas informales por considerarlas bajas, y a sólo un día de que concluyera el plazo para una oferta firme que si era rechazada hubiera obligado a AB Inbev a aparcar sus acometidas por al menos seis meses.

Las ofertas habían dividido a SABMiller, y el primer accionista de la empresa, la tabacalera estadounidense Altria (propietaria de Marlboro), presionaba para aceptar la operación.

En cambio, la familia colombiana Santo Domingo, propietaria del 14% de las acciones de SABMiller y representada por Alejandro Santo Domingo, se oponía.

Los Santo Domingo son propietarios de la marca de cerveza colombiana Bavaria, y a mediados de los años 90 recibieron una oferta de compra de la brasileña Brahma que no prosperó.

El propietario de Brahma era entonces Jorge Paulo Lemann, que es ahora el principal accionista de AB Inbev a través de su firma 3G, con lo que la fusión anunciada este martes reúne finalmente a dos de las familias más poderosas de Latinoamérica.

AFP