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La primera ministra británica, Theresa May, en Gresford, Reino Unido, el 22 de mayo de 2017

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La primera ministra británica, Theresa May, dio marcha atrás este lunes en un punto de su programa electoral que le había costado apoyos, llevando a la oposición a cuestionar si puede conducir las negociaciones del Brexit.

El punto del programa había sido bautizado como "el impuesto a la demencia" por sus adversarios, y tenía que ver con el cuidado de ancianos.

Hasta ahora, la gente estaba obligada a pagar hasta 72.000 libras por el cuidado de un anciano con demencia senil, y a partir de ahí el Estado asumía el resto.

Pero en su programa electoral para el 8 de junio, la candidata conservadora impuso que las familias vayan pagando ilimitadamente hasta que les queden 100.000 libras de patrimonio -incluyendo bienes inmobiliarios-, y a partir de entonces el Estado asumiría el resto.

Este lunes, en un discurso en Gales (suroeste), May afirmó que, cuando desarrollen la medida, acabarán incluyendo "un límite absoluto a lo que la gente paga por su cuidado", sin precisar de cuánto sería.

"Nos aseguraremos de que nadie tenga que vender la vivienda familiar para pagar por el cuidado" de los ancianos, añadió.

Al ser interrogada por la prensa, May, cuyo lema de campaña es "un liderazgo fuerte y estable", negó que hubiera reculado: "No hemos cambiado los principios que incluimos en el programa", afirmó, "nada ha cambiado".

La candidata conservadora criticó la expresión "impuesto a la demencia" como "un término usado por el partido laborista para asustar a la gente".

En una sociedad cada vez más envejecida, la medida había despertado inquietud, y las primeras encuestas reflejaron una pérdida de la ventaja conservadora, que había llegado a ser de 20%.

Así, un sondeo de Yougov publicado el domingo en el Sunday Times daba a los conservadores de May el 44% de la intención de voto, y 35% a los laboristas de Jeremy Corbyn.

"May ha sumido su campaña en el caos y la confusión, es incapaz de ceñirse a su programa durante más de cuatro días", criticó Andrew Gwynne, coordinador de la campaña laborista

"Si gestionan su programa de este modo, ¿cómo van a lidiar con las negociaciones del Brexit?", se preguntó, a falta de aproximadamente un mes para que la Unión Europea y el Reino Unido se sienten a negociar los términos de su divorcio.

AFP

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