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El presidente de Toshiba, Satoshi Tsunakawa, en una rueda de prensa en la sede del grupo en Tokio, el 29 de marzo de 2017

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El conglomerado japonés Toshiba no consiguió firmar la venta, juzgada crucial, de su actividad de chips de memoria antes de la asamblea general de sus accionistas de este miércoles, un nuevo revés que podría complicar todavía más esta reunión anual.

El grupo preveía firmar antes de este miércoles a las 10H00 (01H00 GMT) un contrato para vender a un consorcio nipoestadounidense dirigido por un fondo semipúblico japonés su filial de chips de memoria, Toshiba Memory.

"Continuamos las negociaciones pero se necesitarán algunos ajustes por parte de varios participantes del consorcio y no hemos llegado a un acuerdo de momento", explicó Toshiba en un breve comunicado, media hora antes de que comenzara la asamblea general.

"Esperamos firmar lo más pronto posible", dijo Toshiba, sin fijar una fecha precisa.

El proyecto ha tropezado con problemas desde el principio, incluyendo la oposición a la venta por parte del socio de Toshiba en el sector de las memorias desde hace 17 daños, el estadounidense SanDisk (grupo Western Digital), aunque el jefe de Toshiba, Satoshi Tsunakawa, les quitó importancia la semana pasada, mostrando una gran confianza en poder cerrar un acuerdo en unos días.

La venta es esencial, pues reportaría unos 2 billones de yenes (16.000 millones de euros) que servirían para que Toshiba pueda evitar la salida de sus acciones de los mercados de Tokio y Nagoya.

Tras un escándalo de malversaciones financieras que diezmó su equipo directivo en 2015, Toshiba está ahora lastrada por su filial nuclear estadounidense Westinghouse, donde también existen sospechas de irregularidades de exdirigentes.

En este contexto, y mientras que la acción de Toshiba está amenaza con ser eliminada de la Bolsa, los dirigentes deben comparecer ante los accionistas, a los que cada vez les cuesta más creer sus palabras.

La empresa ya ha retrasado varias veces la publicación de su balance financiero del ejercicio económico pasado (abril 2016-marzo 2017), que no estará disponible hasta el 10 de agosto y será, según el grupo, calamitoso, con una pérdida neta que podría rondar el billón de yenes (8.000 millones de euros).

El precio de la acción de Toshiba casi se ha reducido a la mitad en dos años, desde que salieran a la luz las irregularidades contables, responsabilidad de varios presidentes sucesivos entre 2008/2009 y 2014/2015.

AFP