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El fiscal especial y exdirector del FBI Robert Mueller, tras una reunión el 21 de junio de 2017 con varios miembros del Comité Judicial del Senado en el Capitolio, en Washington

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El presidente de EEUU, Donald Trump, puso en duda la imparcialidad de Robert Mueller, el fiscal especial que investiga la presunta injerencia de Rusia en las elecciones estadounidenses y su campaña electoral, durante una entrevista difundida este viernes.

Preguntado directamente por el canal FOX si Mueller, exdirector del FBI bajo los mandatos de George W. Bush y Barack Obama, debería abandonar el caso, Trump respondió: "Es un gran, gran amigo de (James) Comey", su sucesor al frente de la agencia de investigación y despedido el 9 de mayo, "lo que es muy molesto".

El presidente señaló que Mueller y Comey trabajaron juntos durante la administración Bush como director del FBI y fiscal general adjunto, respectivamente, y que varias personas contratadas por el fiscal especial "son partidarias de (la excandidata) Hillary Clinton".

La prensa estadounidense informó de que varias de ellas hicieron donaciones a candidatos demócratas.

De todas formas, Trump aseguró que Mueller es un "hombre honorable", por lo que espera que alcance "una solución honorable".

Nombrado por el titular de Justicia del país, Jeff Sessions, Mueller tiene más independencia que un fiscal normal o que el director del FBI para dirigir su investigación.

AFP