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La primera ministra británica, Theresa May, habla en rueda de prensa conjunta con su par turco Binali Yildirim, en Ankara, el 28 de enero de 2017.

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El presidente estadounidense, Donald Trump, aceptó iniciar inmediatamente un diálogo con Gran Bretaña de cara a un nuevo acuerdo comercial que sirva para preservar los convenios actuales cuando Londres haya abandonado la Unión Europea (UE), anunció el sábado Downing Street.

Estas "conversaciones a alto nivel", que fueron decididas el viernes durante la visita a Washington de la primera ministra británica Theresa May, podrían provocar la ira de los dirigentes de la UE, que advirtieron a Gran Bretaña que no puede iniciar negociaciones con otros países hasta que no haya dejado el bloque.

Los diálogos, que prevén grupos de trabajo conjuntos, buscan establecer el marco de un nuevo acuerdo comercial que pueda ser firmado a la mayor premura, después del Brexit.

"El primer paso hacia la realización de este objetivo será [la conclusión de un] nuevo acuerdo de negociación comercial (TNA) que prevé conversaciones de alto nivel entre ambos países, que deberían comenzar inmediatamente", declaró un portavoz de Downing Street.

Esta decisión fue tomada durante una cena de trabajo en la que se reunieron May y Trump en Washington. May ha sido la primera dirigente extranjera recibida por Trump desde su llegada a la Casa Blanca, el 20 de enero.

- Más cerca que Reagan y Thatcher -

Durante una comida, Trump declaró que deseaba que su relación con May sea todavía más estrecha que la que mantuvieron Margaret Thatcher y Ronald Reagan durante la Guerra Fría, informaron responsables británicos.

May deseaba especialmente que se decidiera que las conversaciones para cerrar un nuevo acuerdo comercial post-Brexit con Estados Unidos debían comenzar lo antes posible, en un contexto de gran preocupación en Gran Bretaña sobre las consecuencias económicas de la salida de su país de la UE.

Según Downing Street, Trump prometió que haría lo posible para que los acuerdos comerciales actuales entre ambos países, en el marco de la pertenencia de Gran Bretaña a la UE, sigan operativos tras el Brexit.

"Es el primer paso hacia un futuro acuerdo comercial con Estados Unidos, que puede aportar a nuestra potencia económica enormes ventajas así como más seguridad y confianza a las empresas", declaró May.

Las conversaciones también persiguen suprimir las barreras a las exportaciones de productos alimentarios y agrícolas británicos a Estados Unidos y el reconocimiento mutuo de los diplomas profesionales, con el fin de facilitar las relaciones empresariales entre los nacionales de ambos países.

El comercio bilateral entre Estados Unidos y Gran Bretaña asciende actualmente a 188.000 millones de dólares y Estados Unidos es la principal fuente de inversiones exteriores en Gran Bretaña.

- La mano de Trump -

May prometió iniciar un proceso de dos años de separación de la Unión Europea a partir de fines de marzo, pero su gobierno ya inició conversaciones comerciales informales con India, Australia y Nueva Zelanda.

La Comisión Europea advirtió esta semana a Londres que no puede iniciar negociaciones comerciales con terceros antes del Brexit.

"Si hablan del tema, está todo bien, pero no pueden comenzar a negociar hasta que se hayan ido", dijo la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström.

Poco antes, Downing Street había buscado minimizar el alcance del gesto de Trump cuando durante el encuentro en Washington tomó a la primera ministra de la mano mientras caminaban por la columnata exterior del ala oeste de la Casa Blanca.

Una portavoz británica aclaró que al llegar a un desnivel el mandatario le ofreció la mano como apoyo y que May la aceptó.

La vocero dijo además que el presidente había conservado el menú del almuerzo compartido en la Casa Blanca como recuerdo. "Guárdenlo", dijo Trump a un asistente, "he almorzado con la primera ministra".

AFP