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El ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, en rueda de prensa en Moscú, el 20 de diciembre de 2016

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Turquía advirtió este miércoles que el nuevo intento de lanzar un diálogo de paz para Siria está en riesgo por los combates, acusando al gobierno de Bashar al Asad de violar la frágil tregua impulsada por Moscú y Teherán, apoyos del régimen, y Ankara, sostén de los rebeldes.

El cese el fuego ha traído tranquilidad a muchas localidades del país, pero se tambalea por los continuos enfrentamientos en la región de Wadi Barada, cerca de Damasco.

Las fuerzas del gobierno, apoyadas por el grupo libanés Hezbolá buscan recapturar esta área, muy importante para el abastecimiento de agua en la capital.

El suministro está cortado desde el 22 de diciembre y el gobierno y los rebeldes se acusan mutuamente.

El ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, urgió este miércoles al régimen y a sus aliados a terminar con las "violaciones" a la tregua, advirtiendo que están poniendo en riesgo las conversaciones previstas este mes en la capital de Kazajistán.

"Si no paramos, las violaciones a la tregua que van en aumento, el proceso de Astana podría fallar. Después del cese el fuego registramos violaciones", indicó Cavusoglu a la agencia estatal Anadolu.

"Cuando analizamos quienes cometieron estas violaciones, fue Hezbolá, en particular grupos chiitas y el régimen", agregó el ministro.

El alto funcionario urgió a Rusia y a Irán, socios de Asad, y promotores también de las conversaciones en Astana, para que presionen a Damasco y a Hezbolá para terminar con los combates.

A pesar del llamado, este miércoles los combates persistían en Wadi Barada, denunció el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una organización con sede en el Reino Unido.

La ONG contabilizó enfrentamientos y bombardeos del gobierno y fuego de artillería en la zona, pero no entregó un balance de víctimas.

Wadi Barada está sitiada por las fuerzas del gobierno desde 2015, pero la ofensiva se ha intensificado desde hace varias semanas como parte de la estrategia de Damasco para presionar a los rebeldes a aceptar "un pacto de reconciliación".

El régimen ha alcanzado varios acuerdos parecidos con grupos armados de oposición en las proximidades de Damasco en los últimos meses, ofreciéndoles una salida hacia otras partes del país, a cambio de su rendición.

El gobierno acusa a los rebeldes de la zona de atacar de forma deliberada las infraestructuras de agua, provocando fugas de combustible que contaminaron el suministro de la capital y de ocasionar finalmente un corte del suministro.

Los rebeldes afirman que las infraestructuras quedaron dañadas por bombardeos del gobierno y niega su responsabilidad en la avería que tiene a cuatro millones de personas sin agua desde el 22 de diciembre.

El martes, el gobierno desplazó refuerzos a la zona, informó OSDH.

- Ayuda de la coalición para Turquía -

El cese el fuego y las conversaciones en Astana son el último intento para resolver una guerra que se extiende ya desde hace seis años, arrasando al país con una ola de violencia que ha causado más de 310.000 muertos y que ha obligado a la mitad de la población a huir de sus hogares.

Un conflicto que comenzó con un levantamiento terminó por involucrar a actores internacionales, a medida que las tensiones aumentaban y sobre todo después del surgimiento del grupo Estado Islámico.

Moscú entró en escena para apoyar al régimen con una campaña militar en septiembre de 2015 y Turquía se involucró en agosto de 2016 para luchar contra el EI y los combatientes kurdos en las zonas fronterizas del norte de Siria.

El apoyo militar de Rusia, Irán y Hezbolá ha sido crucial en los éxitos que ha cosechado el gobierno en los últimos meses frente a los rebeldes.

A pesar de que apoyan a bandos diferentes, Ankara y Moscú han trabajado mano a mano para gestar la tregua y el plan para las conversaciones de Astana, que Cavusoglu proyecta que podrían comenzar el 23 de enero.

La coalición militar liderada por Estados Unidos que lucha contra el EI dijo este miércoles que está preparada para apoyar a las fuerzas turcas que luchan contra los yihadistas.

"Puedo confirmarles que estas discusiones están teniendo lugar y que los turcos son conscientes de lo que podría hacerse", declaró el portavoz militar de la coalición, el coronel estadounidense John Dorrian, en una videoconferencia desde Bagdad.

AFP