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Una mujer en una carnicería de Sao Paulo, el 20 de marzo del 2017

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La crisis por la carne adulterada en Brasil no es ningún obstáculo para las negociaciones en marcha por un acuerdo comercial Unión Europea-Mercosur, afirmó el miércoles en Buenos Aires la directora para las Américas de la UE, Edita Hrdá.

"Es algo muy diferente al comercio concreto. Ambas partes tenemos condiciones, como las fitosanitarias, pero no es (el escándalo cárnico) absolutamente ningún obstáculo para las negociaciones", dijo consultada por la AFP. Las conversaciones finalizan el viernes en otro intento por avanzar en algún tipo de entendimiento.

Países de Asia, América y la UE han puesto distintos tipos de restricciones y medidas de control frente a los casos de carnes adulteradas en Brasil. La industria cárnica francesa pidió explícitamente "excluir" al sector de la carne vacuna de las conversaciones UE-Mercosur.

"Las condiciones fitosanitarias, al contrario, contribuyen a un mejor acuerdo entre las partes. Es el interés de los gobiernos tener comida sana. Lo que pasó ahora, puede pasar con algunos otros productos. Depende de la calidad de los controles y la confianza en las autoridades", dijo Hrdá en una reducida rueda de prensa.

El comisario europeo de Salud y Seguridad Alimentaria, Vytenis Andriukaitis, se reunirá el lunes en Brasil con el ministro brasileño de Agricultura, Blairo Maggi, para hablar del escándalo de la carne brasileña.

"Si usted me pregunta si se va a incluir este tema en las negociación, simplemente le voy a decir que no", contestó Hrdá.

Directora ejecutiva para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior de la Comisión Europea, Hrdá conduce en Buenos Aires a una misión de 50 diplomáticos.

Hrdá dijo que observa "muy buena voluntad" de ambas partes para alcanzar un arreglo en un proyecto de asociación comercial que se discute desde 1999.

La UE suspendió las compras de cuatro plantas que importaban a Europa. Argentina fortaleció los controles pero México y Chile suspendieron las importaciones.

Hong Kong se sumó al bloqueo de carnes de Brasil, que perdió así a su principal mercado de cortes bovinos pese a sus esfuerzos para frenar la crisis.

China paralizó los despachos. Es el segundo cliente brasileño de carnes bovinas y de pollo. Estados Unidos incrementó al máximo los controles y también los reforzaron Rusia y Corea del Sur.

AFP