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Un soldado y varios civiles trasladan el cuerpo de una de las víctimas del atentado del 14 de septiembre de 2017 en la ciudad de Nasiriya, en el sur de Irak, reivindicado por el grupo EI

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Un doble atentado reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI) causó al menos 74 muertos este jueves en Irak, el ataque más sangriento de los yihadistas desde que perdieron Mosul, la segunda ciudad del país, en julio.

El ataque ocurrió hacia el mediodía cerca de Nasiriya, en la provincia de Zi Qar, un lugar poco afectado por la violencia hasta el momento.

Varios hombres armados abrieron fuego contra un restaurante, antes de subir a un coche y hacerse explotar en un puesto de control, afirmó una fuente de los servicios de seguridad.

Además de los 74 fallecidos, incluidos siete ciudadanos iraníes, 93 personas resultaron heridas, entre ellas varias en estado crítico, comunicó a la AFP Abdel Husein al Jabri, director general adjunto de Salud en la provincia de Zi Qar.

Según fuentes de seguridad, los asaltantes iban disfrazados de miembros de Hashed al Shaabi, una alianza paramilitar de mayoría chiita que ha luchado junto con el ejército y la policía contra el grupo EI en el norte de Irak.

En el breve comunicado difundido por su órgano de propaganda Amaq, el grupo EI, una organización ultrarradical sunita, indica que varios kamikazes participaron al atentado en el que murieron "decenas de chiitas".

El atentado tuvo lugar en una autopista frecuentada por peregrinos y visitantes del vecino Irán, que lleva a las ciudades santas chiitas de Najaf y Kerbala, más al norte.

Los cuerpos carbonizados y los vehículos destrozados por la explosión, incluidos autobuses y camiones, mostraban la violencia del ataque.

- Derrotas -

A principios de julio, Irak infligió un duro golpe a los yihadistas al arrebatarles Mosul (norte), la segunda ciudad del país, que estuvo tres años en poder del grupo EI. Y a finales de agosto, el grupo tuvo que abandonar otro de sus feudos, Tal Afar.

Ahora sólo conserva Hawija, a 300 km al norte de Bagdad, y tres localidades del desierto en la frontera con Siria: Al Qaim, Rawa y Anna donde, según un general iraquí, hay "más de 1.500 yihadistas".

Las fuerzas iraquíes, apoyadas por unidades paramilitares en su ofensiva contra el EI, preparan el asalto a esos últimos bastiones en los próximos días o semanas.

El miércoles, según un corresponsal de la AFP, unidades de artillería se posicionaron a las afueras de Rawa y Anna, a un centenar de kilómetros de la frontera siria.

Pero, a pesar de sus derrotas ante las tropas iraquíes apoyadas por la coalición anti-EI dirigida por Estados Unidos, el grupo EI todavía dispone de cientos de combatientes dispuestos a llevar a cabo atentados suicidas en el país.

Mientras lucha contra el grupo extremista, Bagdad debe afrontar las ansias separatistas del Kurdistán iraquí, una provincia del norte del país que pretende organizar el 25 de septiembre un referéndum sobre su independencia.

El Gobierno iraquí decidió despedir este jueves al gobernador de la provincia que promovió el referéndum, en el que se espera la participación de cerca de 5,5 millones de kurdos iraquíes.

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AFP