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El exministro y candidato a las primarias del Partido Socialista francés Benoît Hamon saluda a varios simpatizantes tras quedar en cabeza en la primera vuelta de los comicios, el 22 de enero de 2017, en París

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Benoît Hamon, socialista de programa innovador, disputará la nominación presidencial del Partido Socialista (PS) francés al ex primer ministro Manuel Valls, representante gubernamental del partido, fracturado tras el impopular mandato de François Hollande.

Valls, quien hasta hace poco más de un mes era la mano derecha de Hollande, fue superado en cinco puntos en la primera vuelta de las primarias de la izquierda el domingo por Hamon, representante del ala crítica del partido.

La segunda vuelta de estas primarias, que se celebrará el 29 de enero, a menos de tres meses de las elecciones presidenciales, se anuncia como un choque entre dos caras del socialismo francés, un partido profundamente dividido entre una línea 'utopista' y una 'hiperrealista'.

Para Hamon, su paso en cabeza a la segunda vuelta de las primarias contra todo pronóstico muestra claramente la voluntad de los electores de "cerrar un capítulo" tras el quinquenio de Hollande.

El actual presidente, hundido en los sondeos, renunció a presentarse a un segundo mandato, consciente de los riesgos que su candidatura supondría para la izquierda, lo que dejó vía libre a Valls, a quien muchos consideran su heredero.

No obstante, según los sondeos, ni Hamon ni Valls pasarían el 23 de abril a la segunda vuelta de los comicios presidenciales.

Ambos se ubicarían en quinta posición, con menos del 10% de los votos, muy por detrás de la líder de la ultraderecha, Marine Le Pen, y del conservador François Fillon, que se disputarían la presidencia en la votación del 7 de mayo.

La primera ronda de las primarias, con siete candidatos en liza, movilizó a poco más de 1,5 millones de votantes, muy por debajo de los cuatro millones de electores que designaron a Fillon como el candidato de la derecha.

Los electores se reconocen decepcionados con la política del Gobierno, que consideran contraria a los valores de la izquierda, sobre todo tras la adopción de varias leyes para liberalizar la economía y el mercado laboral.

- 'Promesas irrealizables' -

Benoît Hamon, exministro de Educación, rompió con Hollande en 2014, descontento con la "deriva liberal" del ejecutivo, antes de lanzarse en agosto a la carrera presidencial abogando por "un nuevo modelo de desarrollo".

El tercer candidato con más votos, Arnaud Montebourg, otro representante del ala crítica del PS, llamó a votar por Hamon, reforzando su posición.

Manuel Valls, para quien "nada está escrito", llamó a la izquierda francesa a elegir entre una "derrota asegurada" -la de su contrincante- con "promesas irrealizables" y una "victoria posible", con una izquierda "responsable".

Valls se presenta como el único capaz de evitar que los conservadores regresen al poder en mayo o que la derecha populista de Le Pen se haga con el poder, reforzada tras la inesperada victoria de Donald Trump en Estados Unidos.

Para este español de nacimiento, que se naturalizó francés a los 20 años, la medida central del programa de Hamon, la creación de una renta básica universal de unos 700 euros para todos los franceses, sin condiciones, es "irrealizable".

"Tenemos que ser fuertes y mirar la realidad a los ojos, sin imaginarse no sé qué medida que no será operativa y que además arruinaría al país", declaró en una entrevista con la emisora de radio RTL este lunes.

Además de Le Pen y Fillon, el candidato socialista designado deberá medirse en la primera vuelta de las presidenciales a otros dos candidatos de la izquierda, a saber, el independiente Jean-Luc Mélenchon y el exministro estrella de Hollande, Emmanuel Macron.

Ambos, según los sondeos, superarían al candidato socialista en los comicios presidenciales.

Solo una alianza entre ellos, un escenario que por ahora parece imposible, evitaría que la izquierda esté ausente de la segunda vuelta de las presidenciales de mayo, repitiendo el terremoto político de 2002, cuando el ultraderechista Jean-Marie Le Pen eliminó al candidato socialista en la primera vuelta de las presidenciales.

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AFP