Navigation

Un nuevo banco para salvar al BES

El gobernador del Banco de Portugal, Carlos Costa, sale de la rueda de prensa donde anunció la solución prevista para la crisis del Banco Espirito Santo, en la sede del banco central luso, en Lisboa, el 3 de agosto de 2014 afp_tickers
Este contenido fue publicado el 04 agosto 2014 - 08:43
(AFP)

Para salvar al Banco Espirito Santo (BES), en medio de una tormenta financiera desde hace un mes, el Gobierno y el Banco de Portugal anunciaron el domingo la creación de una nueva entidad, bautizada Novo Banco.

El Estado inyectará 4.400 millones de euros al nuevo banco, que recuperará los activos sanos del BES y a sus dos millones de clientes, así como tendrá que elaborar un sólido plan de reestructuración, de acuerdo a las nuevas reglas europeas vigentes. Éstas precisan, además, que los accionistas deberán desembolsar dinero en una primera instancia anterior a que el banco en cuestión pueda solicitar una ayuda del Estado. En el caso del BES, lisa y llanamente quedarán apartados del banco 'sano' y tendrán que hacerse cargo de los activos tóxicos.

- 'Bad bank':

Los activos problemáticos del BES, en particular los títulos de deuda del grupo Espirito Santo, serán aislados en una estructura de disociación. Este 'bad bank' estará encargado de liquidar estos activos y será gestionado por los actuales accionistas del BES.

Los activos sanos serán confiados a la nueva institución, Novo Banco, a través del Fondo de resolución de los bancos portugueses creado en 2012 a demanda de la 'troika' (UE-FMI-BCE) de acreedores del país.

El Fondo de resolución, administrado por el Banco de Portugal comprende a todos los bancos e instituciones de crédito. Para permitir recapitalizar al BES, éste será alimentado en gran parte con un préstamo del Estado luso de 4.400 millones de euros, que provendrán del paquete de 12.000 millones reservados para este fin.

El propio Fondo aportará además 500 millones de euros, para que la nueva entidad pueda contar con un capital social de 4.900 millones de euros. Posteriormente, el Fondo tendrá que vender al nuevo banco en el mercado para reembolsarle el préstamo al Estado.

- Los accionistas del BES:

La familia Espirito Santo es el primer accionista del BES, del cual posee el 20,1% a través del Espirito Santo Financial Group, uno de los holdings familiares, que presentó quiebra en Luxemburgo.

El banco francés Crédit Agricole, por su parte, tiene el 14,6% de las acciones, el banco brasileño Bradesco 3,9% y el operador Portugal Telecom 2,1%.

Varios fondos de inversión controlan algo más del 15% del capital del banco. El resto, o sea, poco más del 40%, está en manos de pequeños accionistas.

- Las precedentes intervenciones del Estado:

Tres bancos se beneficiaron, en 2012, de la línea de recapitalización pública de 12.000 millones de euros, por un total de 5.600 millones.

El BCP obtuvo 3.000 millones de euros, el BPI 1.500 millones. De éstos 2.200 ya fueron reembolsados y casi 2.000 están en camino de serlo.

El banco CGD, público, no pudo beneficiarse de la línea de crédito otorgada por la 'troika'. No obstante, el Estado le inyectó 1.650 millones de la moneda única.

El banco BPN, por su parte, había sido nacionalizado en 2008 tras sufrir graves pérdidas fruto de operaciones fraudulentas, que se agravaron a causa de la crisis internacional. Éste fue revendido a un banco privado, pero su pasivo y una parte de sus bienes fueron colocados en dos 'bad banks' controlados por el Estado.

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.