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Miembros de una brigada leal a Fajr Libya (Amanecer Libio), alianza de milicias apoyadas por los islamistas, en la localidad costera de Sirte, el 15 de marzo de 2015

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El grupo yihadista Estado Islámico (EI) se ha reforzado en su bastión libio de Sirte, al que llegan combatientes y nuevos reclutas extranjeros, en momentos en que la atención mundial se concentra en Siria e Irak.

No obstante, según la ONU, la población de Libia resiste con vigor ante el grupo EI.

Para Mattia Toaldo, del grupo de reflexión Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR por sus siglas en inglés), "cada vez más combatientes (...) acuden a Sirte en lugar de dirigirse a Siria".

Aprovechando el caos que reina en el país, donde se registran combates entre milicias rivales y hay dos gobiernos que se disputan el poder, el grupo yihadista implantó en febrero su base en Sirte, ciudad natal de Muamar Gadafi.

Desde la caída en 2011 del régimen de Gadafi, propiciada por una operación militar en la que participaron países como Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña, Libia está sumida en el caos.

Responsables del ejército leal al gobierno internacionalmente reconocido, con sede en el este del país, también afirman que la ciudad se ha convertido en un lugar de reclutamiento del grupo yihadista.

"Sirte se ha convertido en el centro (...) donde se forma e inicia a la ideología del EI a los nuevos reclutas", declaró a AFP el comandante Mohamed Hiyazi, portavoz de este gobierno, dirigido por el general Jalifa Haftar. "Cientos de combatientes extranjeros vienen de Túnez, Sudán, Yemen y también Nigeria, para formarse y estar listos para realizar atentados en otros países", según un coronel de las fuerzas gubernamentales que solicitó permanecer en el anonimato. Otro alto funcionario del gobierno estimó que los bombardeos contra el grupo EI en Irak y Siria "podrían llevarlo a transferir a sus jefes y centros de comando a Libia".

La ONU considera que el grupo EI tiene entre 2.000 y 3.000 combatientes en Libia, 1.500 de ellos en Sirte.

En un informe publicado el martes, expertos de la ONU estimaron que el grupo EI, pese a ser una "evidente amenaza a corto y largo plazo en Libia", "enfrenta una fuerte resistencia de la población y tiene dificultados para establecer y mantener alianzas locales".

- 'Todo ha cambiado' -

Por su parte, un testigo y exmiembro del consejo local de Sirte, quien se refugió en Misrata (200 kilómetros al este de Trípoli), estimó que "todo ha cambiado" en la ciudad natal de Gadafi. "Los combatientes del EI recorren las calles como si estuvieran en su casa. Verifican que la gente no se pierda ninguna oración, aplican las leyes de la 'sharia'. Además, se ven pocas mujeres", añadió. "Cuando uno se acerca a un retén" controlado por el grupo EI, "lo saludan con acento sudanés, luego en otro con acento tunecino o de los países del Golfo", puntualizó.

Los yihadistas procuran dar una imagen de normalidad en Sirte, organizando reportajes sobre la inauguración de nuevas confiterías o carnicerías, pero también difunden vídeos donde, por ejemplo, se cortan manos.

La situación en Libia es "indudablemente el gran tema de los próximos meses", estimó el miércoles el primer ministro francés, Manuel Valls, recalcando que "el terrorismo, esa ideología totalitaria, muta permanentemente".

Italia, la antigua potencia colonial, anunció el miércoles la realización el 13 de diciembre en Roma de una reunión internacional sobre Libia, comparable a la conferencia sobre Siria organizada en Viena a mediados de noviembre.

Para Valls, en Libia, "la responsabilidad es no haber continuado la intervención" internacional en 2011. "Poner fin al régimen de Gadafi, todo el mundo podía comprenderlo", pero faltó "el acompañamiento posterior", consideró.

AFP