André Hediger: el 'hombre pájaro'

André Hediger vive en Argentina desde hace 7 años. swissinfo.ch

André Hediger, el parapentista suizo que se consagró campeón mundial en el 2000, vive en las sierras cordobesas donde se fabricó un 'mundo a medida'.

Este contenido fue publicado el 05 diciembre 2006 - 16:03

Amante desde siempre del deporte de aventura, el hombre que conquista los cielos y se define como un "artesano del aire", conoció Argentina hace más de 10 años, y en 1999 volvió para quedarse.

André Hediger nació hace 40 años en Montreux, una ciudad de la suiza francesa bordeada por el Lago Léman, famosa por el jazz y la belleza de su rivera. Allí vivió hasta los siete años, para luego mudarse un tiempo a Italia y, más tarde, regresar a Zúrich, donde se crió.

Aladeltas, avionetas, alas rígidas, planeadores, parapentes, paracaídas... cualquier cosa que permita volar cae bajo el dominio del experto helvético que actualmente construyó su mundo en La Cumbre, un pueblo enclavado en las sierras cordobesas.

El 'hombre pájaro', como lo llama la prensa local, se construyó un espacio a medida, sin fronteras, a metros de 'Cuchi Corral', un balcón natural que los aborígenes utilizaban para sus rituales y donde hoy conviven águilas y amantes del deporte de altura.

Una carrera con vuelo propio

André Hediger recibió a swissinfo en su casa serrana, y contó que comenzó trabajando en 1985 en una fábrica de velas de windsurf, veleros, catamaranes y paracaídas (una "velería", como la llama), y teniendo todos esos conocimientos comenzó, junto con un amigo, a desarrollar los primeros prototipos de parapente.

Con el tiempo se fue consolidando como piloto de pruebas y desarrollo de la empresa helvética Advance -para la cual sigue trabajando en forma 'free-lance'- y se desempeñó como piloto de pruebas de la Federación de Vuelo Libre Suizo.

Actualmente es también instructor de vuelo y revivió el aeroclub de La Cumbre –donde vive desde 1999-, y montó su propia velería y un taller donde hace reparaciones de todo tipo de equipos de deportes de altura.

Con una cantidad de horas de vuelo incalculables, André tiene en su lista importantes premios:

"Los más importantes, son los de subcampeón del Mundo en 1991 y 1996, y Campeón del Mundo en el 2000, que son seis competiciones en un año, para las que pude entrenarme muy bien acá, en 'Cuchi Corral'.

"Ahora pienso participar en el Mundial 2007 en Australia, y voy a competir como argentino, no como suizo. Voy a competir para Argentina por mis hijos, que son argentinos."

La 'World Cup of Paragliding 2000', implicó una serie de competiciones que se inició en Brasil y siguió en España, Portugal, Francia, Austria y finalizó con una competencia en Francia.

El amor, Argentina y la vuelta a la vida

"¿Cómo llegué a la Argentina?" se repregunta André en voz baja y, con su pequeño hijo Tiago en brazos, cuenta la historia con una sombra en la mirada.

"En 1992 empecé a dictar cursos de perfeccionamiento a instructores estando en Suiza, y ese año conocí a 'la Bettina'. Ella era parapentista e hija de padres suizos. Y nos re enganchamos, fue una historia muy fuerte. Ella me invitó a conocer Argentina y me trajo por primera vez en 1995 a este lugar, a La Cumbre, me mostró el aeroclub abandonado, 'Cuchi Corral'... Pensamos que yo podría dar cursos a argentinos.

"Cuando llegamos al país vivimos en 'Huerta Grande', en una casa en 'Rincón Suizo' (cerca de 'La Falda', en las sierras cordobesas), y pusimos una velería. Nuestra idea con 'la Bettina' era estar acá en verano y pasar el verano europeo en los Alpes"

"Pero ella murió en un accidente deportivo (volando en parapente) en 1997, mientras vivíamos en Suiza, y luego me accidenté yo en el mismo lugar y de la misma manera, a los dos meses, y quedé en coma. Todavía está la cruz que le puse a 'la Betta' en aquella montaña..."

André recuerda que cuando se repuso no sabía qué hacer con su vida: "Estaba muy desorientado, muy triste, y se me ocurrió volver a La Cumbre."

"Me dije, 'andá allá, hermano, hacé tu historia ahí'. Y me vine a Argentina a continuar con el 'Aeroatelier' que había empezado con ella. Estaba este aeroclub abandonado, y me imaginé este lugar para vivir, que era una maravilla: aire puro, tranquilidad, montaña, sol, buen clima, poder volar... Y empecé de nuevo."

La vida siguió para el joven suizo. Volvió a formar una pareja que, aunque no prosperó, lo bendijo con dos hijos que hoy son su alegría de vivir y que riegan con juguetes y triciclos el parque de la casa: Lua, que llegó cuando recién se había alzado con la copa del mundo, y Tiago, que sale a volar con su padre.

"Ahora estoy reorganizando esto para poder estar más tiempo con los chicos. Me gusta, cuando vienen, dedicarles todo el tiempo, jugar, compartir", asegura.

Continúa en Más sobre el tema con 'Perfil de un 'artesano del aire'

swissinfo, Norma Domínguez – desde La Cumbre (Córdoba), Argentina

Datos clave

- André Hediger nació en Montreux, Suiza, en 1966, donde vivió hasta los 7 años. Luego vivió un tiempo en Italia y se mudó a Zúrich donde estudió y vivió hasta venir a Argentina.

- Es hijo de madre italiana y padre suizo, y tiene dos hijos nacidos en Argentina, Lua y Tiago.

- Fue subcampeón mundial de parapenteen 1991 y 1996, y Campeón del Mundo en el 2000.

- Se prepara para competir en el Mundial de Parapente 2007 en Australia, donde representará a la Argentina en honor a sus hijos.

- En 1995 llegó por primera vez a Argentina como turista, y se instaló una velería en La Falda, Córdoba.

- En 1999 volvió a vivir a Argentina, y se radicó en La Cumbre, provincia de Córdoba, donde abrió el Aetroatelier y rescató del abandono al aeroclub del lugar.

- Entrena y da clases de vuelo en el mirador Cuchi Corral, situado a 94 km. de la ciudad de Córdoba, en La Cumbre. El lugar es uno de los centros de vuelo más importantes de Argentina y cuya fama internacional atrae a deportistas de todo el mundo.

- Domina aladeltas, avionetas, alas rígidas, planeadores, parapentes y paracaídas.

- Actualmente trabaja para empresa helvética Advance como piloto de pruebas y desarrollo.

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