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Ataque específico contra una Suiza debilitada

Micheline Calmy-Rey durante su encuentro con el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, el 17 de marzo pasado.

(Keystone)

Una ONG estadounidense publicó anuncios en la prensa helvética e internacional en los que atacaba a Suiza, tras el reciente viaje de la ministra de Exteriores, Micheline Calmy-Rey, a Irán y el acuerdo en materia de gas entre Berna y Teherán.

François Nordmann, ex embajador suizo, analiza el asunto.

Tras el Congreso Judío Mundial, la organización estadounidense Anti-Defamation League (ADL) también ataca a Suiza y a su ministra de Exteriores, Micheline Calmy-Rey, por el reciente contrato firmado con Irán para la compra de gas.

En una campaña de prensa lanzada en Estados Unidos y Suiza, la ADL acusa a Suiza de financiar al terrorismo mundial. "Prosiguiendo al mismo tiempo sus intereses económicos, Suiza financia al primer Estado-patrocinador del terrorismo en el mundo", señala el anuncio publicado este martes en la prensa suiza e internacional.

El antiguo embajador suizo François Nordmann analiza el impacto de esa campaña.

swissinfo: ¿Por qué tomarla contra Suiza, cuando otros países tienen intercambios mucho más importantes con Irán?

François Nordmann: La fuerte mediatización y la polémica en Suiza en torno al viaje de Micheline Calmy-Rey desempeñan ciertamente un papel importante. Los otros países no envían a su ministro para regular operaciones comerciales.

No conozco específicamente la legislación estadounidense sobre las sanciones contra Irán, pero seguramente explican esta consideración negativa respecto a Suiza. Por otra parte, es necesario recordar que Estados Unidos desalienta a las empresas que quieren efectuar transacciones financieras con Irán. Un sector financiero al que también apuntan tres resoluciones de las Naciones Unidas.

swissinfo: ¿Estamos en el inicio de una extensa campaña?

F N: No, se trata más bien de un grito de indignación, de una reacción única. Contrariamente al asunto de las cuentas no reclamadas de víctimas del Holocausto, esta campaña no se suma a una acción gubernamental. Es una acción sobre la opinión, dirigida por una ONG, que tiene por objeto desacreditar a Suiza y su ministra de Exteriores. Pero los gobiernos ya intervinieron y de manera mesurada.

En cualquier caso, Suiza es responsable de la manera en que aplican las resoluciones de las Naciones Unidas, puesto que debe enviar un informe al Comité de Sanciones de la ONU. Entonces, tarde o temprano este Comité recibirá ese informe y podrá plantear a Suiza las preguntas que considere necesarias.

Es decir, ese acuerdo no es un tema de debate entre Suiza y Estados Unidos. Éste último aplica sus sanciones nacionales, pero Suiza no tiene que rendir cuentas a Estados Unidos sobre el acuerdo.

swissinfo: ¿Pero Suiza representa, a pesar de todo, los intereses estadounidenses en Irán?

F.N: Este papel exige, en efecto, imparcialidad y credibilidad de las dos partes. Pero este mandato no puede interpretarse contra los intereses de Suiza.

swissinfo: ¿Qué consecuencias pueden tener las críticas de Estados Unidos y esta campaña de la Anti-Defamation League?

F N: No deberían tener consecuencias. Pero se producen en un contexto internacional particular, el del caso nuclear iraní. Hay un consenso de la Unión Europea, del Consejo de Seguridad y de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) para que Irán cese el enriquecimiento de su uranio mientras ese país no recupere la confianza de la comunidad internacional. Una confianza que se rompió con el descubrimiento de su programa clandestino de enriquecimiento.

Ahora bien, en este asunto Suiza asumió una postura y unas iniciativas de mediación singulares. Estas críticas en torno al acuerdo de gas afectan, pues, a una Suiza ya debilitada.

Entrevista swissinfo: Frédéric Burnand, Ginebra
(Traducción: Marcela Águila Rubín)

Un viaje expuesto

Micheline Calmy-Rey viajó a Irán los días 16 y 17 de marzo.

El objetivo de su visita oficial era triple: evocar el expediente nuclear, abordar la cuestión de los derechos humanos y asistir a la firma de un gran contrato en materia de gas entre la sociedad nacional iraní y una empresa suiza.

El mismo día, la embajada estadounidense en Berna reclamó por ese acuerdo, al considerar que violaba el espíritu de las sanciones de la ONU contra la República Islámica. Para el Ministerio suizo de Exteriores el acuerdo es compatible con las sanciones.

El Ministerio israelí de Exteriores, por su parte, reclamó y calificó el asunto de "acto hostil al respeto de Israel". El nuevo embajador de Suiza en Tel-Aviv fue convocado.

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