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Condena Annan prejuicios contra palestinos

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Al poner en marcha este viernes los trabajos de la Conferencia Mundial contra el Racismo, el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan hizo un llamado a los participantes para evitar caer en "acusaciones mutuas", en particular con respecto al delicado tema del Oriente Cercano.

Este contenido fue publicado el 31 agosto 2001 - 19:11

"Si salimos de aquí sin ningún acuerdo, vamos a estimular a los peores elementos de cada sociedad", advirtió el titular de ese foro internacional en la apertura de la cumbre que se lleva a cabo en Durban, Sudáfrica, hasta el 7 de septiembre, con la presencia de representantes de más de 150 países.

En un tono conciliador, Annan se refirió a uno de los espinosos temas de la agenda del encuentro, al antisemitismo y a su "abominación última": el Holocausto del cual, dijo, "no debe ser nunca olvidado o minimizado".

Añadió, sin embargo, que "no podemos esperar que los palestinos acepten eso como una razón para ignorar los daños que se les han inflingido: desplazamientos, ocupación, bloqueo y, ahora ejecuciones extra judiciales, cualquiera que sea el término con el que se les describa". Su alocución fue coronada por un estruendoso aplauso.

"Mentalidad supremacista"

Por su parte, el dirigente palestino, Yasser Arafat, exhortó a la concurrencia a "mantenerse del lado de la justicia" frente a la "política de supremacía de Israel".

Ante ese foro internacional, denunció la escalada militar israelí y dijo que "esa brutalidad y esa violencia derivan de una mentalidad de supremacía, de discriminación racial, de transferencia de la población, de limpieza (étnica) y de la imposición cotidiana de los colonos a nuestro pueblo".

Cabe destacar que Estados Unidos e Israel tomaron distancia de la Conferencia. El secretario de Estado de la potencia americana lisa y llanamente boicoteó la cumbre, mientras que el Estado hebreo envió sólo a una delegación subalterna.

Pobreza por Colonialismo

El presidente sudafricano, Thabo Mbeki, por su parte, abordó el segundo gran tema de la cumbre: la esclavitud. Dijo que la pobreza que flagela a millones de personas morenas y negras" es consecuencia de la esclavismo y del colonialismo.

"En nuestro mundo, muchos sufren indignidades y humillaciones porque no son blancos", acusó.

"Nuestra humanidad común (..) nos dicta unirnos para vencer las consecuencias de la esclavitud, del colonialismo y del racismo que, hasta ahora, siguen definiendo la vida de millones de personas morenas y negras como vidas sin esperanza", dijo.

Cautela de Suiza

Llegado el momento de su participación en la Conferencia, la delegación suiza hará todo lo posible por evitar caer en la trampa de las grandes controversias políticas. El grupo se muestra muy prudente en la elección del vocabulario.

En forma previa al inicio de la cumbre, el clima estaba caldeado y se produjeron incidentes entre grupos palestinos y judíos en el cuadro del Foro de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que sirve de preludio a la conferencia de los gobernantes.

Algunos participantes temen inclusive que la cumbre pueda tener efectos contrarios a los buscados y que, en lugar de combatir, genere odios raciales.

'Malestar y desconfianza'

La preparación de la conferencia se centró en dos expedientes fuertemente politizados. Por una parte, la exigencia del reconocimiento y reparación de los prejuicios causados por la esclavitud y el colonialismo; por otra, el deseo de algunos participantes de que se considere al sionismo como una forma de racismo.

La presencia de Yasser Arafat, de Fidel Castro y de una quincena de jefes de Estado del Sur, la ausencia de Colin Powell, el primer responsable de color de la diplomacia estadounidense, y de algunos jefes de gobierno occidentales, demuestran el malestar, por no decir la desconfianza, que rodea a la cita.

La delegación suiza, privada de ministro por razones de agendas personales y en conformidad con las posiciones europeas, se mantendrá atenta a evitar dejarse llevar por la oleada de esas disputas políticas.

El grupo se dice "convencido de que la lucha contra el racismo y la intolerancia sólo puede producirse con respeto mutuo".

En la redacción de la declaración y del programa de acción de la Conferencia, la misión suiza atribuirá una atención muy particular a las formulaciones que podrían dejar lugar a la intolerancia y al odio.

Posiciones paternalistas

Ejemplo: "Holocausto". En Berna se estableció reservar esa palabra exclusivamente para las persecuciones y exterminios que tuvieron lugar bajo el régimen nazi. El punto de vista suizo es que hay que discutir del tema general del antisemitismo, pero sin abordar la asimilación del sionismo al racismo, además de que Durban no es el lugar adecuado para tratar el conflicto israelo-palestino.

Idéntico razonamiento en cuanto a una eventual compensación de los daños humanos y materiales imputables a las prácticas esclavistas o colonialistas: Sí, al reconocimiento moral de las violaciones de los derechos del hombre cometidas en ese tiempo. No, a cualquier discusión sobre indemnizaciones. Ese análisis tendría que efectuarse en otro foro.

Por parte de las ONG suizas se espera, sin embargo, que la delegación oficial dará prueba de "un poco de valentía" en el debate sobre la esclavitud, que se distanciará de las posiciones juzgadas demasiado paternalistas y que sacará provecho del pasado no colonial de Suiza.

Bernard Weissbrodt y agencias

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