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El presidente de EEUU, Donald Trump (izq), y el rey Salmán, de Arabia Saudí, durante una ceremonia de bienvenida en el Palacio de Murabba tras la visita del primero a Riad, el 20 de mayo de 2017

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La tensión entre Teherán, Washington y Riad se acentuó un poco más tras el llamamiento del presidente de EEUU, Donald Trump, a "aislar" a Irán, que a su vez acusó a Arabia Saudí de dejarse "sacar" petrodólares por su aliado.

Para recalcar el destacado lugar que le otorga, Trump eligió Arabia Saudí, sunita y gran rival regional de Irán, chiita, para su primer viaje al extranjero desde su investidura, en enero.

Allí, firmó colosales contratos por 380.000 millones de dólares, 110.000 de los cuales fruto de la venta de armamento, en una región escenario de numerosos conflictos, principalmente en Siria, Yemen e Irak, donde Teherán y Riad tienen aliados opuestos.

Trump también tuvo declaraciones de una extrema virulencia contra Teherán, justo después de que 41 millones de iraníes hubieran votado con entusiasmo para reelegir, por cuatro años más, al presidente, el moderado Hasan Rohani, favorable a la apertura de su país al mundo.

El sábado, tras ser proclamado vencedor, Rohani reafirmó que deseaba continuar con su política "de entendimiento" con el mundo, iniciada durante su primer mandato con una reanudación del diálogo con EEUU a través del predecesor de Trump, Barack Obama, sobre el programa nuclear iraní.

Unas negociaciones que desembocaron en julio de 2015 en la firma de un histórico acuerdo entre Teherán y seis grandes potencias, entre ellas EEUU, sobre el expediente nuclear.

Washington y Teherán suspendieron sus relaciones diplomáticas tras la revolución islámica de 1979, y Teherán y Riad, desde la ejecución, en enero de 2016, de un líder chiita saudí.

Rompiendo totalmente con Obama, cuya política de acercamiento con Irán fue muy mal recibida por Riad, Donald Trump cerró la puerta a cualquier apertura hacia Teherán.

"De Líbano a Irak, pasando por Yemen, Irán financia, arma y entrena a terroristas, milicias y otros grupos terroristas que expanden la destrucción y el caos a través de la región", denunció el domingo en Riad.

Trump instó a "todas las naciones" a "trabajar juntas y aislar" al régimen iraní, a la espera de que muestre "su voluntad de ser un socio para la paz".

- "Bastión de la democracia" -

Mohamad Javad Zarif, ministro de Relaciones Exteriores de Irán, que dirigió las negociaciones sobre el programa nuclear en nombre de su país, no se demoró en responder, echando mano de la ironía.

"Irán, que acaba de celebrar unas verdaderas elecciones, es atacado por el presidente de EEUU en este bastión de la democracia y la moderación" que es Arabia Saudí, publicó en su cuenta de Twitter.

"¿Se trata de política exterior o de sacarle 480.000 millones de dólares" al rey Salman, de Arabia Saudí?, se preguntaba sarcásticamente el responsable iraní.

Como su aliado estadounidense, el rey Salman también se mostró muy duro con Teherán.

"El régimen iraní apoya a grupos y movimientos como (el movimiento chiita libanés) Hezbolá, los hutíes (rebeldes yemeníes), así como (los grupos yihadistas sunitas) Dáesh (acrónimo árabe del grupo Estado Islámico) y Al Qaida y otros", acusó.

- "Frente guerrero" -

"Desgraciadamente, con la política hostil y ofensiva de los dirigentes estadounidenses, constatamos de nuevo el refuerzo de los grupos terroristas en la región (...) y de los dictadores que los apoyan", replicó este lunes Bahram Ghassemi, portavoz del Ministerio iraní de Relaciones Exteriores.

Para Azadeh Kian, politólogo que ejerce en París, se está constituyendo "un frente guerrero y esto es preocupante, sobre todo al día siguiente de unas elecciones que han dado la victoria a Rohani y han mostrado que había una dinámica real a favor de la democratización y de la apertura en la sociedad iraní".

Según Irán, la interpretación y la aplicación extremadamente rigurosa del islam wahabita de Arabia Saudí ha dado lugar a la creación de estos grupos yihadistas.

La ejecución, en enero de 2016, del jeque Nimr Bagher al Nimr, líder de la minoría chiita de Arabia Saudí, y las violentas protestas que ésta provocó en Irán contra intereses saudíes originó la ruptura entre ambos países.

AFP