Medio ambiente: derecho de recurso bajo presión
Subsiste el riesgo de que la ciudad Zúrich sea privada del Euro 2008 por falta de estadio. Su construcción está amenazada por recursos presentados por grupos ecologistas.
Este caso no es aislado. Algunas voces se elevan regularmente contra este derecho de recurso,considerado excesivo. Pero hasta ahora, sin éxito.
Los medios de comunicación regularmente se hacen eco de grandes proyectos atrasados o bloqueados por recursos de organizaciones de defensa del medio ambiente. El caso de Zúrich es sólo el más reciente.
Podemos citar el fracaso del campeón de F1 Michael Schumacher, que deseaba construir su vivienda en una zona protegida del cantón de Appenzell Rhodas Exteriores. Las autoridades locales y cantonales habían dado luz verde al proyecto. Pero finalmente no se realizó a causa -o gracias- a la oposición del WWF.
Grandes inversiones perdidas
Estos asuntos muy mediatizados son el árbol que esconde el bosque. Las organizaciones ecologistas también presentan recursos contra proyectos menos prestigiosos: construcciones de aparcamientos subterráneos, instalaciones de cañones de nieve, etc
Pero, estos recursos comienzan a irritar seriamente a los medios económicos para los cuales esta “manía de los recursos” practicada por las organizaciones ecologistas cuesta muy caro y constituye un freno al desarrollo.
En un comunicado dirigido al programa ’10 menos 10′ de la televisión suiza de lengua alemana «, el director general de Migros, Armin Meier, consideró que los proyectos del gigante de la distribución eran «sistemáticamente bloqueados».
El director de Migros incluso presentó cifras. Estos recursos significaron mil millones de francos en inversiones bloqueadas sóloen el caso de Migros.Para el conjunto de la economía nacional, la cantidad perdida se sitúa entre 20 y 25 mil millones de francos.
Batalla de trincheras
Las quejas del mundo económico han tenidodo un eco favorable entre los miembros de derecha en el Parlamento, en particular entre los de la Unión Democrática del Centro (UDC, derecha dura).
En diez ocasiones, a través de diferentes intervenciones parlamentarias (iniciativas, mociones, interpelaciones) los parlamentarios de derecha intentaron limitar e incluso suprimir el derecho de recurso de las organizaciones ecologistas. Una verdadera batalla de trincheras, hasta ahora evitada por la mayoría del Parlamento.
Pero, el pasado mes de marzo, una nueva iniciativa parlamentaria («Derecho de recurso de las asociaciones. Fuente de parálisis») ha sido depositada por Ernst Schibli. Este diputado UDC pide que sea suprimido «el derecho de recurso que diferentes leyes especiales les conceden a las organizaciones de defensa del medio ambiente, de la naturaleza y del patrimonio».
El diputado por el cantón de Vaud, Jean Fattebert, vicepresidente de la UCD, co-firmó varias de esas iniciativas. A su juicio, el derecho de recurso va demasiado lejos y cuesta demasiado caro.
Jean Fattebert cita el ejemplo del fragmento de autopista que une las localidades de Estavayer e Yverdon donde los ingenieros construyeron dos túneles para el paso de los animales de cacería. «Estas medidas costaron millones, pero se tuvo que ceder a las exigencias de los ecologistas por miedo de los recursos», explica.
«Los miembros de estas organizaciones no tienen el sentido de la economía», denuncia Jean Fattebert. «Pueden permitirse soñar con la naturaleza, pero nosotros, en el ámbito político, le damos importancia a los puestos de trabajo que están juego y no podemos permitirnos este tipo de fantasías», añade.
Cuestionado el derecho del medio ambiente
Las organizaciones ecologistas rechazan estas críticas. Y, para probar que no abusan del derecho de recurso,por primera vez han presentado estadísticas sobre la cuestión.
«Las estadísticas demuestran que no abusamos de este derecho», declara Felix Adank, responsable de la comunicación de la Asociación Transportes y Medio ambiente (ATE). Agrega que «solamente el 1 % de los recursos proviene de organizaciones ecologistas. Además, el hecho de que dos tercios de ellos son aceptados por los tribunales, demuestra que son fundados».
«De entre 10 mil proyectos de construcción, hay sólo dos o tres recursos.Un número ridículamente bajo si se compara con el en total de las construcciones proyectadas que no respetan la ley»,añade Richard Patthey, vicedirector de la Fundación Suiza para el Paisaje.
Queda el tema de los retrasos provocados por los recursos. «Es ampliamente exagerado. Los atrasos se deben sobre todo a la mala confección de los expedientes que, desde el principio, no respetan las normas en materia de defensa del medio ambiente «, replica Richard Patthey.
Finalmente, según los defensores de la naturaleza, los ataques regulares contra el derecho de recurso tienen un fin muy preciso. «Son un medio disfrazado para atacar el derecho del medio ambiente. Patthey explica que «es gracias al derecho de observación que tienen las organizaciones ecologistas que la ley es mejor respetada. Entonces, es esto lo que molesta a nuestros adversarios, porque, en su opinión, esta ley es demasiado apremiante».
Abusos nunca probados
¿ Entre estos dos sonidos de campana radicalmente opuestos, a quiénes creer? ¿Hay o no abuso de las organizaciones de defensa del medio ambiente?
«Del lado de las autoridades federales, la acusación de abuso nunca ha podido ser probada», señala Gerardo Poffet, subdirector del Oficina Federal del Medio Ambiente, Bosques y Paisajes (OFEFP).
Por otra parte, a petición del Parlamento, una encuesta sobre la cuestión ha sido realizada en 2000 por el Centro de Estudio, Técnica y Evaluación Legislativa (CETEL) de la Universidad de Ginebra. «Un organismo que puede ser considerado como neutro», subraya Poffet.
De todo esto se desprende que las organizaciones de defensa del medio ambiente hacen «un uso muy moderado y bien pensado del derecho de recurso», escribía recientemente la OFEFP, en un comunicado de prensa. Además, este derecho de recurso presenta la ventaja de integrar estas organizaciones en el proceso de decisión e incita al diálogo.
Sin embargo, se puede tener la impresión de que el Estado descarga su deber de vigilancia sobre las organizaciones ecologistas. Pero, según Gerardo Poffet, la acusación no tiene asidero.
«El Estado asume su deber de vigilancia en los niveles del municipio, del cantón y del Estado federal. Pero la opinión de las autoridades locales, por ejemplo, no corresponde siempre al de los abogados de la naturaleza. A menudo se trata de una cuestión de apreciación», observa.
«Siendo el Estado a la vez juez y parte, hace falta un contrapeso». El subdirector concluye: «Si las organizaciones de defensa del medio ambiente no asumen este papel, la alternativa consistiría en crear un organismo independiente de vigilancia. Pero esta fórmula sería mucho más costosa».
Swissinfo, Olivier Pauchard
(Traducción: Alberto Dufey)
El derecho de recurso se encuentra amenazado. Los medios económicos consideran que retrasa el progreso.
El derecho de recurso de las organizaciones de defensa de la naturaleza es reconocido por la legislación suiza.
– Esta práctica tiene curso desde hace 35 años.
– El diciembre pasado, una iniciativa parlamentaria que pretendía suprimir este derecho fue rechazada por la cámara baja del Parlamento.
– Una nueva iniciativa del mismo tipo ha sido lanzada en marzo pasado por el diputado UDC (derecha dura) Ernst Schibli.
– En 2003, 172 recursos lanzados por organizaciones ecologistas han sido tratados por tribunales. La justicia les dio la razón en el 62 % de los casos. Otros 484 recursos todavía están pendientes.
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