The Swiss voice in the world since 1935

Las preocupaciones climáticas ponen en duda el futuro de los Juegos Olímpicos de Invierno

Milán-Cortina
Una de las estrategias del COI para mejorar la sostenibilidad es organizar los Juegos en varias regiones, utilizando más instalaciones ya existentes. Milán-Cortina son los primeros Juegos repartidos en tres centros, Milán, Cortina y Livigno, con solo dos nuevas sedes permanentes. Keystone

Mientras la competición olímpica se lleva a cabo en Milano–Cortina, el calentamiento global proyecta una larga sombra sobre el futuro de los Juegos de Invierno. El cambio climático cuestiona su formato, calendario y los países capaces de acogerlos. ¿Podría la propuesta suiza para unos Juegos de bajo impacto en 2038 marcar el camino?

Los Juegos de Invierno de 2026 comenzaron con intensas nevadas en Cortina d’Ampezzo, en el norte de Italia, pero las temperaturas están subiendo y la nieve se derrite poco a poco. Desde que Cortina acogió los Juegos en 1956, la temperatura media de febrero ha aumentado 3,6 °C, y las previsiones apuntan a más días con temperaturas superiores a la media durante la competición de este mes.

En general, los grupos de expertos alertan de que el número de sedes fiables para los Juegos de Invierno se reduce. Un estudioEnlace externo de 2024 concluyó que, de las 93 localizaciones de montaña capaces de acoger deportes de invierno de élite hoy, solo unas 30 podrían seguir siendo viables en la década de 2080, según cómo evolucionen las emisiones globales hasta entonces. El Comité Olímpico Internacional (COI) da prioridad a sedes con al menos un 80 % de instalaciones ya existentes, lo que estrecha aún más la lista.

Con sede en Suiza, el COI estudia ahora la posibilidad de rotar los Juegos entre un pequeño grupo permanente de sedes adecuadas y adelantar las competicionesEnlace externo en la temporada. Marzo se está volviendo demasiado cálido para los Juegos Paralímpicos, que tradicionalmente se celebran tras los Olímpicos de Invierno.

Los grandes eventos como los Juegos Olímpicos también generan una huella de carbono considerable, sobre todo por la construcción de instalaciones y los desplazamientos. Investigaciones recientes en SuizaEnlace externo muestran que los Juegos entre 2012 y 2024 emitieron entre 1,59 y 4,5 millones de toneladas de CO₂ equivalente.

Contenido externo

Los Juegos de Invierno suelen emitir menos carbono que los de verano —entre 1 y 1,5 millones de toneladas de CO₂— debido al menor número de atletas, sedes más pequeñas y menores demandas operativas. Pero incluso estos eventos pueden generar una huella de carbono elevada en relación con su tamaño económico.

Ante la necesidad de abordar las emisiones de carbono de los Juegos, Suiza propone un modelo más sostenible para organizar la edición de 2038 en su territorio.

Juegos «lo más sostenibles posible»

«Nuestro objetivo en cada edición de los Juegos Olímpicos es ofrecer un evento lo más sostenible posible, reduciendo su huella y atendiendo a las necesidades sociales, ambientales y económicas de la región anfitriona», señaló Julie Duffus, responsable de sostenibilidad del COI, a Swissinfo.

Duffus destacó las normas más estrictas para las ciudades anfitrionas desde 2020, la contabilidad obligatoria de carbono y el Contrato con la Ciudad AnfitrionaEnlace externo, que exige alineación con el Acuerdo de París, como ejemplos de cómo el COI toma muy en serio la sostenibilidad y el cambio climático. Añadió que también se priorizan sedes existentes o temporales, ubicaciones climáticamente fiables, reducción de construcción, energías renovables y modelos de organización regional.

Sin embargo, investigadores suizos señalan que persiste un «vacío de gobernanza»: el COI no exige estimaciones de emisiones durante las candidaturas ni verificación independiente después. Eso es especialmente problemático en los Juegos de Invierno, donde la información inconsistente del pasado dificulta establecer una línea base o fijar objetivos creíbles, explica David Gogishvili, investigador con sede en Lausana.

Gogishvili y su colega Martin Müller proponen un camino más claro hacia la reducción de emisiones. Su estudioEnlace externo plantea un plan para recortar las emisiones olímpicas un 48 % para 2030 y un 84 % para 2050, en línea con el Acuerdo de París. Abogan por limitar los megaeventos y fomentar un público regional para reducir los viajes aéreos de larga distancia.

«Lo más difícil para el COI y otros grandes organizadores es aceptar que estos megaeventos —por su tamaño y número de atletas— ignoran la realidad de la crisis climática en la que vivimos», señaló Gogishvili a Swissinfo.

Mostrar más

Milano–Cortina abre una nueva era

Una de las estrategias del COI para mejorar la sostenibilidad es organizar los Juegos en regiones más amplias usando más instalaciones existentes. Milano–Cortina es la primera gran prueba, se lleva a cabo en tres áreas —Milán, Cortina y Livigno— con solo dos nuevas sedes permanentes. Los próximos Juegos de Invierno, en los Alpes franceses en 2030 y en Utah en 2034, también estarán geográficamente dispersos.

Italia reutiliza equipamiento de París 2024 y afirma que el 85 % de su infraestructura es existente o temporal. Las sedes funcionan con energía renovable y los excedentes de comida se donan.

Sin embargo, algunas voces críticas han señalado contradicciones. A pesar de las reivindicaciones de sostenibilidad, Milano–Cortina requirió varios nuevos alojamientos y la nueva pista de bobsleigh en Cortina implicó talar cientos de árboles. La producción de nieve artificial —2,4 millones de metros cúbicos— exige agua, nuevos embalses y tecnología costosa.

El centro de deslizamiento de Cortina se reconstruyó en contra de los deseos del COI, que prefería utilizar una instalación ya existente para bobsleigh, luge y skeleton en las cercanías de Suiza o Austria.
El centro de pistas de trineo de Cortina se reconstruyó en contra de los deseos del COI, que prefería utilizar una instalación ya existente para bobsleigh, luge (trineo individual) y skeleton (trineo cabeza abajo) en las cercanías de Suiza o Austria. AFP

También se han llevado a cabo grandes proyectos de infraestructura, como mejoras de carreteras, en el norte de Italia debido a los Juegos. El coste ha pasado de 1.500 millones a 5.700 millones de euros, con numerosos proyectos sin evaluación ambiental, «a pesar de los compromisos de sostenibilidad y la promesa de no cargar las finanzas públicas», afirma CIPRAEnlace externo, la Comisión Internacional para la Protección de los Alpes.

Se calculaEnlace externo que Milano–Cortina generará unas 930.000 toneladas de emisiones, de las cuales los desplazamientos de los espectadores representan la mayor parte —410.000 toneladas—. Es menos que en PyeongChang 2018 (1,64 millones), pero sigue siendo significativo, equivalente a las emisiones anuales de una ciudad europea de tamaño medio con unos 200.000 habitantes.

Los activistas critican además los patrocinios de Eni, Stellantis e ITA Airways, que podrían generar 1,3 millones de toneladas adicionales de CO₂. Greenpeace protestó en Milán durante la llegada de la antorcha olímpica, instando a los organizadores a cortar lazos con Eni. La compañía afirma reconocer la urgencia del cambio climático e invertir en la transición energética.

La presidenta del COI, Kirsty Coventry, reconoció que la organización debe «mejorar» en materia climática tras recibir una petición con 21.000 firmas para prohibir patrocinadores de combustibles fósiles.

Los organizadores de Milán-Cortina han previsto 2,4 millones de metros cúbicos de nieve artificial para garantizar que las pistas estén blancas durante los Juegos.
Los organizadores de Milán-Cortina han previsto 2,4 millones de metros cúbicos de nieve artificial para garantizar que las pistas estén blancas durante los Juegos. Keystone

¿Cómo de ecológicos serán los Juegos suizos?

Suiza sigue muy atenta. El COI ha iniciado un «diálogo privilegiado» con el país alpino para organizar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2038.

El proyecto Suiza 2038Enlace externo propone competiciones en todo el país, sin nuevas sedes y con amplio uso del transporte público. Diez cantones y 14 municipios apoyan la iniciativa, que albergaría unas 120 competiciones en diez localizaciones. Lausana podría acoger la ceremonia de apertura y Berna la de clausura. El gobierno federal respalda el plan y ha realizado consultas para financiar hasta 200 millones de francos suizos. La mayor parte del presupuesto total estimado en 2.200 millones vendría de socios privados y donaciones.

Suiza acogió los Juegos por última vez en 1948. Se espera que el Parlamento decida sobre la candidatura de 2038 más adelante este año, con posibilidad de referéndum si quienes se oponen reúnen suficientes firmas. Varias candidaturas anteriores, como St. Moritz–Davos para 2022 y Valais para 2026, fracasaron en las urnas.

«Somos plenamente conscientes de que, como cualquier gran evento internacional, los Juegos tienen impactos ambientales, incluso sin nuevas construcciones. Por eso, Suiza 2038 planea establecer objetivos claros, medibles y verificables de reducción de emisiones», señaló Frédéric Favre, director de Suiza 2038, a Swissinfo. Las metas se centrarán en movilidad, energía, materiales y estructuras temporales.

Otras medidas buscan reducir la huella de carbono, como incluir el transporte público con las entradas y dar prioridad a los espectadores locales.

La trasparencia es esencial

Organizaciones medioambientales como Pro Natura y WWF se han sumado a las consultas.

Sin embargo, persiste el escepticismo. Kaspar Schuler, exdirector de CIPRA, sostiene que los Juegos siempre tensionan la infraestructura, citando Milano–Cortina 2026, donde las «promesas de buenas intenciones» no se cumplieron, con un 57 % de proyectos incompletos antes de los Juegos y costes ascendiendo a 7.000 millones de euros. «¿Por qué iba a ser diferente en Suiza?», cuestiona.

Gogishvili asegura que Suiza 2038 cumple los criterios de sostenibilidad, pero advierte que «rendir cuentas es esencial. Se pueden hacer reivindicaciones, pero lo importante es que estén basadas en la ciencia, verificadas y sean vinculantes».

El mayor reto podría ser el transporte internacional. Si un gran número de personas viaja en avión a Suiza en 2038, podrían no cumplir los objetivos climáticos, tal como ocurrió en París 2024, donde los desplazamientos representaron el 53 %Enlace externo de la huella de carbono.

Texto original editado por Gabe Bullard/Veronica De Vore. Adaptado del inglés por Carla Wolff.

Mostrar más

Debate
moderado por Simon Bradley

¿Cómo está afectando el cambio climático a los deportes de invierno en su lugar de residencia?

En el lugar donde vive, ¿está afectando el cambio climático al sector del turismo y a los deportes de invierno? Cuéntenos su experiencia y comparta su opinión con nosotros.

1 Comentarios
Ver la discusión

Los preferidos del público

Los más discutidos

En cumplimiento de los estándares JTI

Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI

Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR