Piden a Berna reiterar compromiso migratorio
Este martes 1º de julio entra en vigor la Convención sobre los Derechos de los Trabajadores Migratorios.
Organizaciones y redes solidarias exigen la ratificación, por parte de Suiza, de ese acuerdo de Naciones Unidas.
En Berna, representantes de diversos movimientos sociales helvéticos exigieron a las autoridades suizas la ratificación de una nueva Convención Internacional en favor de los emigrantes.
La Convención, elaborada por las Naciones Unidas el 18 de diciembre de 1990, fue ratificada en forma reciente por 22 Estados miembros, lo que le permite su entrada en vigor este 1º de julio.
Entre la elaboración y la ratificación se vivió un largo período de más de dos lustros marcados por una creciente movilización de la sociedad civil internacional.
Casi 300 ONG y movimientos de todo tipo a escala mundial han impulsado una iniciativa de información y cabildeo mundial en favor de la Convención de la ONU.
Un claro sí latinoamericano
Ocho de los Estados que han ratificado la Convención son latinoamericanos: Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Uruguay y Belice. Nueve son africanos y el resto asiáticos, con excepción de Bosnia Herzegovina, única nación europea que la aceptó oficialmente.
Las graves tensiones migratorias que imperan en los países periféricos explica que 13 años después de su elaboración, este documento adquiera oficialmente valor internacional debido al sostén casi único de las naciones del Sur.
En contraposición, “es inútil señalar que ningún país occidental o miembro de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE)- el club de las naciones ricas- ha firmado o ratificado hasta ahora la Convención”, como enfatiza Bruno Clément, secretario regional del sindicato COMEDIA, de los medios de comunicación.
Amplia movilización helvética
En diálogo con swissinfo, Clément, confirma la existencia en el país “de un Grupo de Trabajo Informal que reúne a representantes de redes ecuménicas, organizaciones sindicales (tales como Comedia, el Sindicato de la Industria y la Construcción y la Unión Sindical Suiza); grupos de emigrantes -entre ellos el Foro por la Integración-; colectivos de ‘Sin Papeles’ y asociaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional (Suiza).
“Evidentemente, la ratificación de esta Convención no tendrá un efecto mecánico que va a cambiar desde arriba la realidad social, económica y política de los Estados que reciben inmigrantes”, explica Clément.
Confía, sin embargo en que “pueda convertirse en una potente palanca que proporcione una mayor legitimidad a las fuerzas que luchan desde abajo, en todo el planeta, en favor de los derechos de los emigrantes… “.
Según los integrantes de esta iniciativa, la idea es conformar oficialmente una amplia Coalición Nacional que “se lanzaría públicamente en diciembre próximo a fin de promover la ratificación helvética”.
Impulsar esfuerzos: Amnistía Internacional
Al decir de Daniel Bolomey, secretario general de la sección suiza de Amnistía Internacional, “debemos impulsar los esfuerzos que se necesiten para que Suiza se sume”.
Lo anterior explica el lanzamiento, también en Suiza, de una campaña de adhesión, que se expresa en el “Llamado de los ONG en favor de la ratificación universal de la Convención de Naciones Unidas… “
Esta Coalición multicultural, según Bolomey, “deberá informar ampliamente; presionar a las autoridades nacionales; participar en el debate abierto en toda la sociedad civil; influir en los partidos políticos – que son los que en última deben decidir la ratificación en la Asamblea Nacional. En síntesis, ejercer un intenso cabildeo para lograrlo”.
La idea es compartida por Ueli Leuenberger, diputado nacional verde y especialista en la materia de integración de minorías étnicas. “A pesar de que Suiza es un país de inmigración por necesidad económica”, amplios sectores del poder político y económico “rechazan a los extranjeros”, subraya.
Política de rechazo que, según el diputado ecologista, se expresa “en la revisión de las leyes de extranjeros y asilo, que serán debatidas próximamente en el Parlamento” y que integran aspectos y conceptos unilaterales y xenófobos muy preocupantes “ya que se basan sólo en criterios económicos y no en cuestiones humanitarias”.
Problemática candente en un país donde más del 20 % de su población es extranjera y el tema de la migración desata una particular sensibilidad , a veces contradictoria y polarizada, entre amplios sectores de la sociedad helvética.
swissinfo, Sergio Ferrari
La Convención fue elaborada por las Naciones Unidas el 18 de diciembre de 1990.
Unas 300 ONG y movimientos sociales diversos impulsan campañas en favor de la Convención.
Han ratificado el documento 22 Estados: Nueve africanos, ocho latinoamericanos, un europeo: Bosnia Herzegovina, y el resto, asiáticos.
Por el sur del Río Bravo: Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Uruguay y Belice.
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