Eso que creíamos verdad sobre Suiza queda desacreditado

¿Qué personas en Suiza están en riesgo de caer en la pobreza?

Antes de la crisis del coronavirus, en Suiza casi el 8% de la población ya vivía en situación de pobreza, y más de un millón de personas luchaban por mantenerse por encima del nivel mínimo de subsistencia. Ahora la pandemia amenaza con llevar a muchos de ellos a situaciones precarias.  

Cerca de 2 500 personas esperan para recibir alimentos en una entrega organizada el 2 de mayo de 2020 en Ginebra. Keystone / Martial Trezzini

Las imágenes causaron tal impresión que se vieron en los principales medios de comunicación internacionales como el The Guardian, el New York Times o Radio Francia Internacional (RFI). En Ginebra, una de las ciudades más ricas y caras del mundo, cientos de personas formando una cola de más de un kilómetro el sábado pasado –como lo habían hecho el sábado anterior– para recibir alimentos gratuitos por valor de 20 francos.

A pesar de su riqueza, el cantón de Ginebra también se caracteriza por sus importantes diferencias socioeconómicas. El número de personas que solicitan ayuda de alimentos se ha multiplicado por cuatro desde el comienzo de la crisis del coronavirus. La epidemia de COVID-19 pone de manifiesto la fragilidad de una parte de la población que ha perdido una parte o incluso toda su fuente de ingresos de la noche a la mañana.  

La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) y los Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG) el 2 de mayo realizaron una encuesta entre los beneficiarios de esta distribución de alimentos. Acaban de publicar sus conclusiones que muestran que más de la mitad de estas personas no tienen estatus legal. Sin embargo, el estudio subraya que más de un tercio de ellas tienen derecho a percibir asistencia social (ciudadanos suizos, residentes con permiso de residencia o solicitantes de asilo).

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Muchas de estas personas de orígenes nacionales diversos trabajan en servicios como el cuidado de niños o las tareas domésticas, tal y como indicó a la televisión pública suiza RTS el profesor François Chappuis, médico de los HUG. Con la entrada en vigor de las medidas de semiconfinamiento a mediados de marzo, muchas veces se han rescindido estos contratos precarios. Varias mujeres son madres solteras. Algunos, ciudadanos suizos.

El estudio muestra otras pruebas de la extrema fragilidad de los beneficiarios. Hemos sabido que 6 de cada 10 personas encuestadas no tienen ninguna cobertura médica. Y esta proporción se eleva a casi 9 de cada 10 entre las personas sin papeles. Más del 10% de las personas encuestadas han renunciado a la atención médica en los últimos dos meses.

Las vulnerabilidades preexistentes se agravan 

Antes de que estallara la crisis del coronavirus, la pobreza y la precariedad ya eran una realidad para cientos de miles de personas en Suiza. Según las cifras publicadas este año por la Oficina Federal de Estadística (OFS, por sus siglas en francés), en 2018 unas 660 000 personas (casi el 8% de la población) estaban afectadas por la pobreza. Y más de un millón de personas, es decir, alrededor de una de cada siete, estaban en riesgo de caer en ella. 

El país contaba con más de 130 000 trabajadores pobres. Más de una de cada cinco personas, por ejemplo, no tenía recursos económicos suficientes para hacer frente a un gasto imprevisto de 2 500 francos.

Los perfiles ya vulnerables (familias monoparentales, desempleados que han agotado la prestación o personas que viven al margen de la sociedad, como los inmigrantes indocumentados) representan a día de hoy la mayoría de las personas que han recurrido a Cáritas Suiza desde el comienzo de la crisis de COVID-19. En los últimos dos meses, la asociación que ayuda a las personas en mayor precariedad ha experimentado un gran aumento en el número de consultas. En algunos sectores, las mismas se han duplicado o incluso triplicado.

Fuerte impacto en los trabajadores autónomos

Sin embargo, las medidas de semiconfinamiento también han debilitado otras categorías de la población más integradas social y económicamente. Los recortes salariales vinculados al desempleo parcial (que afecta a cerca de 2 millones de trabajadores) “pueden provocar una caída si los ingresos ya eran bajos”, señala el portavoz de Cáritas, Fabrice Boulé.    

Otro perfil vulnerable es el de los trabajadores autónomos desprovistos de cualquier ingreso, que no tienen provisiones suficientes para sobrevivir. Unas 4 000 personas en el país han tenido que pedir una ayuda transitoria a Cáritas, dice el representante de la organización. La Confederación ya ha prometido ayuda urgente, pero esperar a este apoyo del Estado ya es suficiente para caer en una espiral de deudas, explica.

Un tercio de los 600 000 trabajadores autónomos de Suiza cree que con la crisis del coronavirus se juegan su supervivencia, según una encuesta que en abril realizaron el Centro de Investigación Económica de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y la Escuela de Altos Estudios Comerciales de Lausana.


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