Cuentas a investigar a partir de $246.000

Sede del Internal Revenue Service, el fisco estadounidense, en Washington. Keystone

El acuerdo entre Estados Unidos y Suiza concierne a los clientes del banco helvético UBS sospechosos de fraude fiscal y cuyos haberes superan los 250.000 francos suizos (246.000 dólares), indicó el martes el Ministerio Suizo de Justicia.

Este contenido fue publicado el 17 noviembre 2009 - 17:52

Según este acuerdo, UBS aceptó divulgar información sus clientes estadounidenses, cuyo gobierno sospechaba podría tratarse de evasores fiscales.

Este compromiso "ha permitido evitar un conflicto amenazador entre el derecho estadounidense y el suizo y un ataque contra la soberanía suiza", estimó el director de la Oficina Federal de Justicia helvética, Michael Leupold, en conferencia de prensa.

Según las modalidades reveladas el martes, las autoridades suizas investigarán no sólo a los clientes de UBS domiciliados en Estados Unidos que fueron clientes directos entre 2001 y 2008 o que tuvieron derechos económicos no declarados, sino también a aquellos ocultos detrás de empresas "offshore".

Con respecto a los casos más graves de fraude, las personas reconocidas culpables serán llevadas ante la justicia a partir de un haber de 250.000 francos suizos, estipuló el Departamento Federal de Justicia en un comunicado.

Para los casos menos graves contra personas que omitieron declarar sus cuentas sin haber intentado disimularlas detrás de estructuras complejas, la cifra mínima será de un millón de francos suizos.

Berna dispone de 360 días tras recibir la solicitud de ayuda judicial para dar respuesta.

La Administración Federal de Contribuciones (AFC) acordará el derecho de consultación a las personas concernidas por la investigación, y también los titulares de las cuentas en cuestión podrán presentar recurso ante el Tribunal Administrativo Federal en un plazo de 30 días.

14.700 aprovecharon de la amnistía

Por su parte, el departamento de Justicia estadounidense anunció el martes que 14.700 contribuyentes que tienen cuentas bancarias en el exterior, principalmente en Suiza, se presentaron ante el fisco.

El organismo de recaudación fiscal norteamericano (Internal Revenue Service, IRS) había anunciado en marzo que ofrecería a los contribuyentes evasores la posibilidad de negociar eventuales multas.

Los contribuyentes tenían hasta el 15 de octubre para dar información sobre cuentas secretas en el exterior.

Menos de los 4.500 antes mencionados

La Embajada de Estados Unidos en Berna advirtió que se reducirá el número de los nombres que la justicia suiza deberá transmitir a Washington, debido a que ya 9.000 contribuyentes se presentaron ante el fisco. Antes se hablaba de una cifra de 4.450 clientes implicados.

Para el UBS, un fin rápido del caso resulta esencial para ganarse de nuevo la confianza de la clientela que de modo masivo retiró sus bienes del banco.

No obstante, también otros países podrían solicitar al banco los nombres de cuentahabientes del UBS. En su último informe trimestral, el banco helvético indicó que ha recibido solicitudes de información de las autoridades británicas y australianas.

swissinfo y agencias

UBS, EVASIÓN Y EEUU

En junio de 2007, el Internal Revenue Service (fisco estadounidense , IRS) comenzó a investigar al UBS por promover la evasión entre sus clientes americanos entre 2001 y 2007.

En 2008 se confirmó el fraude tras la confesión del ex directivo del UBS, Bradley Birkenfeld.

En febrero de 2009, el IRS consiguió que el UBS le entregara 250 nombres de clientes sospechosos de evasión y fraude, y pagara una multa de 780 millones de francos por su delito. Pero iba por más: quería las coordenadas de otros 52.000 clientes.

Tras un intenso tironeo que trascendió al UBS y al IRS para convertirse en un debate entre gobiernos, se logró un acuerdo extrajudicial.

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