Navigation

Remedios ecuatorianos contra la crisis

El presidente ecuatoriano Rafael Correa durante una manifestación de apoyo en Quito, a un año de la intentona putchista (30.10.11) Keystone

Quito preconiza la integración regional como antídoto contra los excesos del capitalismo, en particular del FMI y del BM; apuesta por una mayor recaudación tributaria y reclama la solidaridad internacional para cuidar la economía sin menoscabo de la Naturaleza.

Este contenido fue publicado el 13 octubre 2011 - 17:23
Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch

En Suiza, el ministro de Exteriores, Ricardo Patiño, ratificó la decisión de Ecuador de mantener intacta la riqueza petrolera de la reserva ecológica de Yasuní, una de las más importantes del planeta, a cambio de una compensación global.

“A pesar de su pobreza como nación en subdesarrollo y a pesar de que la extracción significaría miles de millones de dólares, Ecuador ha decidido no sacar nunca ese petróleo para preservar la biodiversidad”, subrayó el responsable de la diplomacia del país andino.

Se estima que bajo los cerca de 10 mil kilómetros cuadrados del Parque Nacional Yasuní yace una riqueza petrolera de alrededor de 846 millones de barriles de oro negro, lo que significaría unos 7 mil millones de dólares.

“Nosotros sacrificaríamos el 50% de ese monto, pero pedimos al mundo que contribuya con los 3 mil 500 millones restantes”, explicó el ministro durante un encuentro público en Berna, en el marco de su visita de dos días a Suiza.

Patiño- Schneider-Ammann

También durante su estancia en la capital helvética, Ricardo Patiño se entrevistó con el responsable de la cartera de Economía de Suiza.

“El señor Johann Schneider-Ammann y yo abordamos temas vinculados con la relación económica y comercial de nuestros países”, indicó el ministro ecuatoriano a la prensa al término del encuentro. Precisó que el próximo mes de diciembre, representantes de Quito y Berna se reunirán para dar seguimiento a la hoja de ruta del intercambio bilateral.

Ecuador, recordó el visitante, es el cuarto país exportador de América Latina a Suiza, y ésta, a su vez, representa un importante socio comercial para la nación andina, en la que importantes firmas helvéticas tienen inversiones.

Sin embargo, puntualizó Ricardo Patiño, Quito no busca un acuerdo de libre comercio con Suiza (ni con ningún otro país) en los términos convencionales, sino un intercambio tecnológico y un intercambio para impulsar el desarrollo. Dicho de otro modo, un comercio con responsabilidad, una de las inquietudes del Gobierno de Rafael Correa, según explicó su ministro.

“Queremos el buen vivir suizo”

“En Ecuador queremos el buen vivir suizo”, enfatizó el funcionario ecuatoriano durante su conferencia pública, previa a la reunión con Schneider-Ammann (quien viajó luego a Chile y Brasil).  

  

“Impulsamos un proyecto revolucionario, no en la vieja acepción de sacar las armas y cambiar a la dictadura del proletariado, sino una revolución verde, una revolución que permita tener un país en el que todos podamos tener un trabajo o un medio de producción”, continuó Patiño y advirtió que si bien “el mercado es un excelente siervo”, también es “un pésimo amo”.

Por ello, el ministro ecuatoriano subrayó la necesidad de promover iniciativas que favorezcan el desarrollo sin perjuicio del bienestar social. Y en ese ámbito, recordó que desde su inicio el Gobierno de Correa procedió a la revisión de la deuda externa de Ecuador (sólo al pago de cuyo servicio se destinaba en 1999 el 83% de los servicios del Estado) y encontró una serie de irregularidades.

“No pagaremos…”

En 2007, Quito anunció que no podía seguir pagando y los acreedores debieron aceptar una renegociación que redujo a un tercio los 3 mil millones de dólares del empréstito.

“Había sido un proceso de exacción de recursos”, calificó Patiño. Un proceso al que se habían sometido los gobiernos anteriores y que era favorecido por la legislación en vigor: Los recursos del país estaban en el extranjero porque según la ley, tenían que estar depositados en bancos triple A, y en Ecuador no los hay.

“¡Así es que cuando se necesitaba dinero, se pedía al FMI cuyos intereses eran de 6, 8 y hasta 12%, mientras que los bancos del ‘primer mundo’ nos daban un interés anual de 0.3, 0.5 o 1%!”

El gobierno socialista de Correa modificó la Constitución con la intención de “crear una nueva arquitectura financiera” que eliminara igualmente subsidios injustificados y creara un sistema tributario equilibrado.

En el plano externo, Ecuador impulsa también una “nueva arquitectura financiera regional para América Latina” que busca la unión de los países de la zona contra las políticas opresivas del Banco Mundial (BM) y  el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esa iniciativa incluye la creación de un Banco del Sur (concluido pero aún fuera de operaciones); de un sistema de moneda única y de un Fondo Monetario del Sur. “La idea es lograr una mayor integración y, con ello, una mayor soberanía”, concluyó el ministro Ricardo Patiño.  

Ricardo Patiño, otras ideas

Entre los logros de la administración de Rafael Correa se encuentran la reducción de la deuda pública; una mayor participación ciudadana mediante la instalación de mecanismos ad-hoc; la creación de un sistema de reintegración para los ecuatorianos que habían emigrado al extranjero; fortalecimiento de los sectores de salud y educación.

Entre las deudas sociales está el combate a la delincuencia, a la corrupción entre los miembros de la policía y del sistema judicial en su conjunto; mejor distribución de la tierra y mayores niveles de producción.

Entre los problemas, los constantes ataques de los medios de comunicación, en particular de los medios impresos, vinculados con los sectores de derecha.

End of insertion

Contexto

El Gobierno socialista de Rafael Correa dio inicio en 2007 y fue refrendado en 2009.

En septiembre de 2010 sufrió un intento de golpe de Estado por parte de sectores de la policía y el Ejército.

El ideario político del economista  busca el fortalecimiento de la democracia en el país y la soberanía energética y financiera del país.

En lo externo, pugna por la integración regional.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.