Estados Unidos calificó el lunes de "muy desafortunada" la decisión del territorio británico de Gibraltar de liberar el petrolero iraní Adrian Darya, poco después de que Teherán adviertiera que una nueva captura del navío tendría "graves consecuencias".

El petrolero levó el ancla en la noche del domingo y navegaba hacia el sur, según el sitio de seguimiento de buques Marine Traffic. La madrugada del martes, el buque navegaba por el Mediterráneo hacia el este y se encontraba a cien kilómetros al noroeste de Orán (Argelia).

Según esta web, el navío debería llegar al puerto griego de Kalamata, en el sur del Peloponeso, pero por el momento no hay ninguna confirmación. Según un responsable portuario iraní, Jalil Eslami, citado por la agencia de prensa Irna, el buque se halla ya en aguas internacionales.

Pero el destino del buque y su carga sigue siendo una incognita. De hecho, ni siquiera las autoridades de Gibraltar confirmaron su partida.

Gibraltar había ordenado la detención del buque, sospechoso de transportar petróleo para Siria, en aplicación de las sanciones europeas contra el país en guerra.

El buque, que transporta 2,1 millones de barriles de crudo, fue autorizado a salir una vez hubo garantizado que la carga no sería entregada a Siria.

El barco, antes denominado "Grace 1" y que contaba con bandera panameña, fue rebautizado para continuar su viaje como "Adrian Darya", esta vez con pabellón iraní.

- "Ninguna base jurídica" -

Según un comunicado publicado el domingo, las autoridades de Gibraltar, ubicado en el extremo sur de España, rechazaron la petición de auxilio jurídico de Estados Unidos.

"En virtud del derecho europeo, Gibraltar no puede proveer la asistencia solicitada por Estados Unidos", afirmaron.

"Es muy desafortunada", dijo el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, en lunes sobre la liberación del carguero.

Según Washington, la venta del petróleo que transporta el buque contribuirá a financiar las fuerzas armadas iraníes "que sembraron el terror y la destrucción y mataron a estadounidenses en todo el mundo".

Tras acusar a Washington de llevar a cabo "una guerra económica", el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, calificó este lunes las exigencias estadounidenses de "parodia de justicia".

El ministro advirtió que Irán "no puede ser transparente sobre el destino de nuestro petróleo porque Estados Unidos intenta intimidar a los demás para que no compren nuestro petróleo".

Las autoridades iraníes advirtieron a Washington sobre una nueva incautación del petrolero.

"Irán envió las advertencias necesarias a los responsables estadounidenses por los canales oficiales" de "no cometer semejante error porque tendría graves consecuencias", declaró a la prensa el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Abbas Musavi.

La retención del petrolero por parte de Gibraltar y la marina británica provocó una importante crisis diplomática entre Teherán y Londres.

Ebrahim Raisi, jefe de la Autoridad Judicial de Irán, dijo el lunes en la televisión estatal que Teherán debería reclamar daños y perjuicios a Londres.

Para el analista de Commerzbank Carsten Fritsch, "no puede haber otro comprador en el Mediterráneo que el régimen sirio".

Quince días después de que Gibraltar capturase el "Grace 1", Irán se apoderó de un petrolero británico, el "Stena Impero", en el estrecho de Ormuz, y aún está en manos de las autoridades iraníes, que luego se apoderaron de otros dos petroleros, lo que exacerbó la tensión en un área donde varios buques han sufrido ataques.

- "Ningún vínculo" -

El presidente estadounidense Donald Trump retiró a su país en 2018 del acuerdo internacional que permitía enmarcar la industria nuclear iraní, negociado por su predecesor Barak Obama con Irán, Francia, Rusia, China, Gran Bretaña y Alemania, y restableció sanciones draconianas contra Teherán.

Los europeos, por su parte, han intentado persuadir a Irán para que siga respetando el acuerdo, y tratando de limitar el impacto de las sanciones estadounidenses que Washington quiere aplicar a todas las las compañías que comercian con Irán sea cual sea su nacionalidad.

La República Islámica considera estos esfuerzos insuficientes y en las últimas semanas empezó a ignorar ciertos términos del acuerdo de 2015.

El portavoz del ministerio de Exteriores iraní, Abbas Musavi, rechazó nuevamente todo vínculo entre el bloqueo del petrolero iraní en Gibraltar y la retención del petrolero británico "Stena Impero" en el Golfo, capturado el 19 de julio.

"No existe ningún vínculo entre esos dos navíos", dijo Musavi. "Hubo dos o tres violaciones marítimas cometidas por ese barco".

Sobre el caso de embarcación, "el tribunal está trabajando en ello". "Esperamos que la investigación termine lo antes posible y que el veredicto salga" próximamente, añadió.

El "Stena Impero" fue conducido al puerto iraní de Bandar Abbas por "no respetar el código marítimo internacional", según Teherán.

El buque, propiedad de un armador sueco, tiene una tripulación de 23 personas, la mayoría indias y el resto de Filipinas, Letonia y Rusia.

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